Central
Miguel De la Vega Polanco
mdelavega@editoraperu.com.pe
El precio de la libra de cobre se cotizaba a menos de un dólar, en 0.86 centavos en el 2000, posteriormente subió a picos de 4. 45 dólares en el 2011, ya en el 2021 y el 2022 el cobre alcanzó los 4.65 y 4.7 dólares la libra, que se tradujo en una mayor recaudación en impuestos al país y canon para las regiones.
En el 2011 el subsector minero aportó impuestos por 8,799 millones de soles, en el 2016 descendió a 1,957 millones de soles y en el 2021 y el 2022 alcanzaron niveles de 14,110 millones de soles y 15,848 millones de soles, respectivamente, según datos del Ministerio de Energía y Minas (Minem).
Cardozo explicó que el precio del cobre tendrá pequeñas caídas por poco tiempo, producto de la volatilidad propia de los mercados de metales, pero la tendencia del precio será creciente de la mano de la mayor demanda.
“Es la oportunidad del cobre, aunque eso no le quita tampoco terreno a los demás metales, que también están teniendo precios en subida como el oro, zinc, molibdeno, estaño, plata, ya que tenemos reservas y estamos ubicados en posiciones importantes en el ranking mundial”, señaló.
“Pero lo más importante es el cobre, porque representa la mitad de nuestro valor de producción minera cada año”, agregó.
Crecimiento económico
Diversos factores internacionales y locales han presionado la desaceleración de la economía peruana en el primer semestre del presente año. El Banco Central de Reserva (BCR) en su reporte de inflación, documento de análisis macroeconómico, en diciembre del 2022, proyectó un crecimiento de 2.9% para el 2023, posteriormente redujo sus previsiones hasta situarse en 0.9% en su último reporte; sin embargo, prevé un crecimiento de 3% para el 2024.
Por su parte, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) calcula una expansión económica para el presente ejercicio de 1.1%, en línea, con lo que la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) también prevé (1.1%).
En este escenario retador para la economía, la actividad minera se erige como la principal alternativa para impulsar la inversión descentralizada y así contribuir decididamente al crecimiento del PBI y, por ende, a reducir la pobreza en el país, tal como se expuso en Perumin 36.
“El potencial minero del Perú es enorme, realmente es de las mayores dimensiones que hay en el mundo, solo en nuestra cartera actual de 46 proyectos representan una inversión de más de 53,000 millones de dólares”, sostuvo Miguel Cardozo.
Asimismo, refirió que de esos 46 proyectos, 38 aún no tienen una fecha probable de salida y los ocho restantes avanzan, pero sin proyección. Cardozo, quien también es director del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), afirmó que la “tramitología” retrasa la ejecución de los proyectos mineros.
Las inversiones mineras en el Perú han tenido niveles importantes, como en el 2014 con 8,079 millones de dólares, luego descienden a 3,335 millones de dólares en el 2016 y vuelven a subir hasta 5,908 millones de dólares, para situarse en el 2022 en 5,372 millones de dólares, según estadísticas del Ministerio de Energía y Minas (Minem).
Al respecto, el ministro de Economía y Finanzas, Álex Contreras, manifestó que un factor clave para impulsar la inversión minera en el Perú será “la ventanilla única”, pero también la optimización regulatoria, a fin de que los permisos y las autorizaciones sean más rápidos.
Por su parte, el ministro de Energía y Minas, Óscar Vera Gargurevich, refirió que la meta del gobierno de la presidenta Dina Boluarte es destrabar 13 grandes proyectos mineros en el país, y hasta la fecha se han liberado nueve proyectos que representan 6,700 millones de dólares de inversión.
El impacto de la minería formal en el país es fundamental, no solo en aporte de impuestos, sino también en la generación de empleo de calidad con todos sus beneficios laborales. Miguel Cardozo subrayó que la cartera de 46 proyectos por más de 53,000 millones de dólares “puede significar 2.5 millones de empleos más, directos e indirectos, y puede sacar de la pobreza a 6 millones de peruanos”.
Oportunidad
Por ello, el director del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú subrayó que es necesario que todos los sectores tomen conciencia de la oportunidad que significa el cobre y la minería formal para el país, a fin de agilizar los trámites, manteniendo el cuidado ambiental respectivo.
“La inversión debe producir bienestar y desarrollo sostenible y ese fue el lema de Perumin 36, hay que tomar las riendas sobre esa obligación que tenemos y debemos trabajar en conjunto con el Estado. Nosotros tenemos que ayudar, esa es la decisión y el compromiso que tenemos”, afirmó.
“El Perú seguirá siendo un foco de atención para la inversión minera por esta transición energética y se necesita reducir esta tramitología para poner en valor esta cartera de 50,000 millones de dólares en proyectos, es urgente. Ahora es cuando necesitamos hacer esto, no en los próximos cinco años, eso podría cambiar el destino de nuestra nación”, puntualizó.
Respaldo político
Cardozo también señaló la importancia de la estabilidad política y de llegar a consensos para atraer a la inversión minera al Perú, por lo que destacó la presencia de varios ministros en Perumin 36”. Al respecto, refirió que el titular del Gabinete Ministerial, Alberto Otárola; el ministro de Energía y Minas, Óscar Vera, y la ministra del Ambiente, Albina Ruiz, expresaron su interés en trabajar de forma conjunta con el sector privado para impulsar las inversiones. “Han lanzado esta idea de la ventanilla única en una nueva modalidad de trabajo que puede acelerar los procesos”.
Por su parte, el, director del MBA de ESAN, Jorge Merzthal Toranzo, resaltó el atractivo del Perú para la inversión minera. “El Perú es un país polimetálico muy rico en recursos, tiene mantos geológicos muy potentes en cuanto a la riqueza de la ley del mineral que está en nuestra tierra, y de afuera nos ven como un país super atractivo, justamente por esa característica de nuestra geología”, indicó.
Al respecto, sostuvo que las reglas claras y un marco jurídico estable contribuyen a generar confianza al inversionista, porque las inversiones de capital no son de 10 millones o 20 millones de dólares, sino que comprende cientos y miles de millones de dólares a largo plazo. “El Perú tiene que mostrar un poco más de estabilidad, creo que con eso tendríamos una gran ventaja”, finalizó.