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Perfiles

Mariella Trejos: la actriz colombiana más peruana


Editor
José Antonio Vadillo Vila

Periodista

jvadillo@editoraperu.com.pe


La mujer vital, que gustaba recitar a Federico García Lorca (se definía como lorquiana), a Pablo Neruda, que cantaba y recitaba a Juan Gonzalo Rose; que creía que una artista se debía cultivar con lecturas y rodeándose de gente interesante y sensible; la misma que murió en soledad, amparada solo por el cariño de sus amigos, también fue la hija de una familia conservadora de Cali, contra la que tuvo que luchar: ellos querían que fuera monja y ella impuso con tenacidad su vocación artística.

La actriz colombiana Mariella Trejos llegó a Lima en medio de una gira que la llevaría hasta Argentina, falsificando documentos para que crean que había alcanzado la mayoría de edad de entonces (los 21 años). 

Había vivido ya en Bogotá y había debutado a los 17 años en radioteatro con La Doña, María Félix, y luego empezó a girar con humoristas mexicanos como los Hermanos King, Cachirulo y Copetón. 


Sintió que la distancia geográfica era la prudente. Y llegó hasta la Argentina en gira, pero el empresario los abandonó. Su pasaje solo le daba hasta Lima, y visitó a unos amigos en el Canal Cuatro (América Televisión), que le ofrecieron trabajo, y luego pasó al Canal Cinco (Panamericana Televisión). Sucedió aquel lejano 1963, cuando se fue radicando en el Perú. 

La fama de “Teresa” 

Llegó a la pantalla chica, después de participar en numerosas puestas en escena y con el papel de “Teresa”, en Simplemente María (1969-1971) se quitó esa mácula de los personajes malévolos con los que había debutado en la caja boba peruana. Si bien no era la protagonista, se hizo un personaje muy querido por el público.  


Cuando la telenovela de Panamericana Televisión se volvió un suceso en toda Sudamérica, Colombia vio a su hija pródiga en esa producción en el papel de “Teresa”, “una cholita con calidez, dulzura y generosidad”, su mamá no dudó en enviarle una carta para felicitarla.   

Mariella Trejos desarrolló a lo largo de las décadas una presencia en importantes producciones televisivas (en los ochenta, participó en Carmín, y en esta década en Al fondo hay sitio). Vio en ese largo ínterin el desarrollo de la industria audiovisual peruana. También, participó en obras de teatro, radionovelas, películas, además de hacer conciertos de folclor latinoamericano.


En las tablas 

Trabajó junto a galanes nacionales como Ricardo Blume, Orlando Sacha o Eduardo Cesti, o el español Jorge Mistral, y fuera de cámaras tuvo una relación de más de tres décadas con Jorge Billorou, de la editorial Losada. Realizó múltiples giras teatrales por escenarios de Estados Unidos, Ecuador, Colombia, Venezuela, y filmó películas en el Perú, Argentina y Estados Unidos.  

Siempre supo que la función debía de continuar, que al público y al trabajo de producción se les respeta. Por eso tuvo que continuar una temporada teatral mientras su madre desfallecía o enterarse la noche anterior a un reestreno que su hermano acababa de fallecer (dos de sus cinco hermanos fueron asesinados por las FARC). 


De las obras que participó en el teatro, la marcarían tres: Quererte como te quiero, de García Lorca; Las prostitutas os precederán en el reino de los cielos; y El hombre de La Mancha. Por estos dos últimos roles ganaría premios.

Su monólogo de 100 minutos como “Rosa”, en Las prostitutas…, fue celebérrimo y polémico en la siempre cucufata Lima. Lo estrenó en 1986, para celebrar sus bodas de plata, en el desaparecido Teatro Real, de San Isidro, y bajo la dirección de Carlos Tolentino. Luego cosecharía aplausos en Miami y lo repondría en Lima. 

Trejos había puesto una piedra, fue parte del desarrollo de los roles de la mujer en el teatro peruano: vio cómo dejaba de ser polémico hablar del sexo o que los personajes femeninos aparecieran en ropas ligera o incluso dibujaran un desnudo. 



Los últimos años

En el 2001, la actriz pudo superar un cáncer y retornó a la actuación. Hasta el 2016 participó en producciones, pero semanas antes de su fallecimiento la actriz que vivía en una habitación en el distrito de Barranco solicitó ayuda a las autoridades debido a los diversos males que sufría. El hospital de la Solidaridad la trasladó al albergue municipal María Rosario Aráoz, en San Juan de Miraflores. Sus amigos del Sindicato de Artistas Intérpretes del Perú (SAIP) dieron la noticia de su fallecimiento el domingo 27 de agosto. 

Partió a los 75 años de edad. Tal vez preguntando cómo su personaje “Rosa”, “¿Dónde estabas tú aquel día si eres Dios?”. (Con información del Centro de Documentación de El Peruano)