• MARTES 10
  • de marzo de 2026

Opinión

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Minería, motor del crecimiento

La minería sola no salvará al Perú, es verdad; pero sin la minería, será imposible salvarlo.


Editor
César Sandoval Pozo

Jefe de Gabinete de Asesores del Minem


No es, por cierto, el caso de las cifras estadísticas que, en materia económica y financiera, acaba de brindar el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) respecto a la contribución sectorial de la minería al producto bruto interno, corroborado por el Banco Central de Reserva (BCR) y la opinión unánime de especialistas que han concluido que la minería, durante el primer semestre del 2023, ha crecido al ritmo del 9.78 %, que le ha permitido al Perú no solo no exhibir una cifra en rojo sobre crecimiento económico, sino además evitar una caída mayor de su economía y el desenlace ante el peligro de una recesión que sería fatal para todos los peruanos, especialmente para los más pobres.

No debemos olvidar que las tasas de crecimiento vienen en caída libre desde el último trimestre del 2022, padeciendo, en gran parte, los resultados de una crisis generada por el desgobierno de Pedro Castillo, que desconocía que la industria minera representa el 17% del PBI, el 16% de la inversión privada, 60% de nuestras exportaciones, 20% de los ingresos tributarios empresariales y el 50% de la demanda nacional de energía eléctrica. 

Si bien es cierto el crecimiento del 9.78% de la minería es importante; sin embargo, no es aún el índice que necesitamos para lograr el ritmo y la meta proyectada de 1.5 a 2.0%. Por lo que se requiere impulsar la industria minera en el Perú, que a la fecha ha logrado crear y mantener 230,000 puestos de trabajo directo y un millón y medio de puestos de trabajo indirecto. De concretizarse la cartera de proyectos ascendente a 53,7 mil millones de dólares, se podría crear más de 2 millones de nuevos puestos de trabajo.

La recesión económica, está demostrado, genera más pobreza y desigualdad y termina golpeando el bolsillo de los más pobres, disminuyendo la demanda interna y haciendo inviable cubrir las grandes y crecientes brechas sociales, caldo de cultivo de la protesta y la convulsión social.

Si es la minería el sector principal para impulsar y promover las inversiones, ¿qué deberíamos hacer para fortalecer su potencialidad y mejorar su capacidad para atraer nuevas inversiones?
En medio de un escenario expectante y a la vez pesimista, con una cartera de proyectos emblemáticos, de urgente viabilización y destrabe, que asciende a 53,700 millones de dólares, debemos abordar con prontitud el estado situacional de la industria minera, y adoptar medidas urgentes para salvar al Perú de la recesión y convertirlo en un país industrialmente minero y energético.  

Resulta imperioso recuperar la confianza empresarial, rescatándola del modo pesimista en que se encuentran. Para eso se requieren señales claras, como la liberación de la funesta permisología y tramitología, que impide inversiones nuevas. Hay que simplificar y acelerar significativamente los procedimientos, acortando plazos, unificando ventanillas de trámite y modernizando su atención y virtualidad, para lo cual hay que eliminar requisitos innecesarios.

Garantizar la estabilidad jurídica y política, pero con un componente social, garantizando que los recursos que se recauden se destinen a proyectos productivos y sostenibles, orientados al cierre de brechas. Para tal propósito, el Congreso deberá aprobar leyes con el objeto de simplificar administrativamente y agendar el debate de una nueva estructura orgánica y funcional del Estado, con menos carteras ministeriales. La convulsión social, como la presentada meses atrás, no es un buen escenario para la inversión de la que el país necesita. 

Hay que aprovechar los escenarios nacionales e internacionales; uno de ellos es la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), integrada por 21 economías, entre ellas Estados Unidos, China, Japón, Canadá, Rusia, México y Singapur, que le permitirá al Perú mostrarse ante el mundo como anfitrión de APEC 2024 en Lima. Otro escenario es la Alianza del Pacífico, conformada por Chile, Colombia, México, bajo el liderazgo del Perú y la presidencia pro tempore de la presidenta Dina Boluarte. Estos escenarios constituyen la gran ventana que exhiba nuestra cartera de inversiones en minería. 

La minería sola no salvará al Perú, es una verdad; pero la verdad absoluta es que, sin la minería, será imposible salvarlo.