¿Qué ocurrió el 24 de julio de 1911 en Machu Picchu? Aquí te lo contamos
Ciudadela inca fue encontrada por el explorador estadounidense Hiram Bingham, quien la dio a conocer al mundo
Si bien las primeras referencias directas a Machu Picchu datan de 1902, cuando un grupo de cusqueños visitó los vestigios de la edificación inca, fue Bingham, comisionado de la Universidad de Yale y de la Sociedad Geográfica Nacional de los Estados Unidos de Norte América, quien inició tras su llegada, en 1911, las investigaciones sobre la que consideró como la “última capital del imperio de los incas” y fue el principal divulgador de la existencia de Machu Picchu a nivel mundial.
Hiram Bingham era un profesor de Historia interesado en encontrar los últimos reductos incas de Vilcabamba y escuchó relatos sobre Machu Picchu. Acompañado por un sargento de la Guardia Civil de apellido Carrasco, el explorador llegó a Machu Picchu donde encontró a dos familias de campesinos viviendo en la zona: los Recharte y los Álvarez. Ellos usaban los andenes del sur del complejo arqueológico para cultivar y bebían el agua de un canal de origen inca que aún funcionaba y que traía agua de un manantial.
Pablo Recharte, uno de los niños que vivía en Machu Picchu, guió a Bingham hacia la “zona urbana” de la ciudadela inca que se hallaba cubierta por la maleza.
Bingham quedó impresionado por lo que vio y gestionó los auspicios de la Universidad de Yale, la National Geographic Society y el gobierno peruano para iniciar de inmediato el estudio científico del sitio. Con ayuda de especialistas y trabajadores de la zona, dirigió trabajos arqueológicos en Machu Picchu de 1912 hasta 1915, período en el que se despejó la maleza y se excavaron tumbas incas en los extramuros de la ciudad.
Machu Picchu se da a conocer al mundo en 1913 con la divulgación del hallazgo en un artículo publicado en la revista de la National Geographic.