Economía
La pandemia forzó a los estadounidenses a trabajar en sus casas y ahora los empleadores tienen dificultades para cambiar ese hábito y devolverlos a la oficina.
Y la razón principal es que antes del coronavirus, los trabajadores estaban acostumbrados a condiciones laborales poco amigables: vacaciones cortas, licencia por maternidad a veces inexistente.
“Estas prácticas a las que los trabajadores estaban acostumbrados se trastocaron desde la pandemia”, explicó Nela Richardson, economista jefe de ADP, una firma que brinda servicios de gestión de personal a las empresas.
Vacíos
Las oficinas en Estados Unidos están, en promedio, mitad vacías en comparación con febrero del 2020, según datos de Kastle, empresa que gestiona tarjetas de ingreso de unas 40,000 empresas del país.
El fenómeno exhibe fuertes disparidades: las oficinas de Silicon Valley, en California, apenas recuperaron un tercio de sus empleados, mientras que la proporción llega a la mitad en los casos de Nueva York y Washington, o los dos tercios en Houston o Austin (Texas).
Empleados de Amazon protestaron recientemente contra la obligación reciente de concurrir tres días por semana a las instalaciones de la gigante del comercio electrónico.
“El mundo cambia y Amazon debe adoptar la nueva realidad del trabajo a distancia y flexible”, señalaron los organizadores del movimiento en un comunicado.
Un reto
Para las empresas, “es un desafío muy difícil, ya que esto cambió la vida de las personas y su forma de trabajar”, reconoce la presidenta de la ONG One, Gayle Smith.
El teletrabajo es “parte de un conjunto de beneficios y opciones que las empresas pueden elegir ofrecer a sus trabajadores”, añadió Nela Richardson.
Del lado de los empleados, “la cuestión es saber si están listos a sacrificar un avance en su carrera o en sus salarios para trabajar completamente a distancia”, agrega.
Para los empleados, según esta economista, se trata sobre todo de poder “elegir” sus horas de trabajo.