• VIERNES 27
  • de marzo de 2026

Con vocación

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Juan Bashian Nayash, un profesor awajún que no se rinde

Está a la espera de que el expediente N°05-2029-0021 del Pronied se ejecute para construir las aulas del colegio.


Editor
Susana Mendoza Sheen

Periodista

smendoza@editoraperu.com.pe


Perfil.A pesar de trabajar en una zona alejada de la Amazonía se esfuerza para que los adolescentes awajún estudien bien. Pero a veces se cansa, porque no cuenta con los servicios básicos necesarios para darles una educación de calidad.

Cuando Juan Bashian Nayash escuchó por primera vez hablar castellano sintió unos deseos enormes por saber qué significaban esos sonidos que escuchaba recién. Su lengua materna había sido la única que había oído hasta ese momento. Ocurrió en la escuela primaria de Kunchin, ubicada en el centro poblado del mismo nombre, en Imaza - Chiriaco, provincia de Bagua, Amazonas. Una comunidad awajún de donde son su familia y ancestros.

Su primer contacto con la “Lengua dos”, como le dice, no fue sencillo, tenía que aprender a pronunciar palabras nuevas, traducirlas y comprender cada una. Por eso se trasladó al colegio Fe y Alegría 62 San José para hablarlo más y mejor. “Yo quería dominarla. En el primer momento fue difícil interpretar y traducir, pero poco a poco fui aprendiendo, en conversaciones, con frases y oraciones”, recuerda.

No se detuvo. Inclusive mientras cumplió su servicio militar terminó el último año de secundaria en el colegio Alberto Acosta Herrera de Imacita, en donde dominó la conversación en castellano, pero eso sí, cuenta, sin olvidar su origen. Así es como eligió ser profesor. Se mudó de Imaza para ser docente y especializarse en Lengua y Literatura en una universidad de Trujillo. “Sentía que debía ser maestro, que era necesario prepararme y superarme”, cuenta.

Sacrificio de la inclusión

Hoy es director encargado y profesor de Lengua Originaria en la institución educativa N°16725 Secundaria Wayampiak, ubicada en un centro poblado de la comunidad awajún, en el distrito de Imaza, cerca de una quebrada de donde los alumnos sacan agua cada tres días para llenar el tanque que tiene el colegio y poder usarla, porque no tiene un sistema de agua tratada.

La escuela Wayampiak no es cualquier escuela. Es un Centro Piloto de Educación a Distancia (CPED) en donde estudian 154 escolares de los cuales 80 son awajún que residen allí porque les toma nueve horas y hasta dos días llegar allí, por camino o río.

Bashian Nayash creó esa escuela en el 2000, cuando los techos de lo que funcionaba como aula eran de palmeras y solo había dos profesores. Dos décadas después siente satisfacción porque lo que ha logrado ha sido con mucho sacrificio, mucho, reitera.

Deseo versus realidad

Actualmente lidera un equipo de nueve profesores, además de personal administrativo para que la formación de los alumnos y la residencia funcionen. Ambos encargos requieren de materiales educativos y de construcción que muchas veces demoran en llegarles o, en el peor de los casos, nunca les llega.

Eso lo frustra porque observa que la educación de los chicos se retrasa, las condiciones de enseñanza y estudio no son iguales que en la ciudad, acota. Y es que todavía no tienen acceso a electricidad, tampoco a internet y la infraestructura aún es precaria. La escuela secundaria Wayampiak debe tener nueve aulas y solo cuenta con dos, gracias a las gestiones que hizo con los docentes ante la municipalidad de Imaza.

“Yo no me quedo, dirigir una escuela en la frontera no incomoda; pero la incomunicación, la mala infraestructura eso sí, porque retrasamos los aprendizajes. Por ejemplo, seguimos a la espera de que el expediente N°05-2029-0021 del Pronied se ejecute para construir las aulas del colegio”.

En Wayampiak la jornada laboral de Juan empieza a las 7:15 de la mañana y termina a las 9:00 de la noche. Este líder awajún no se rinde.

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