Opinión
Director general del instituto Certus
Me he dedicado a la educación superior técnica por más de 2 décadas. En todos estos años al frente de diferentes departamentos e instituciones, di lo mejor de mí para formar profesionales especialistas a través de una diversidad de carreras.
En los últimos años veo cómo la educación superior está en constante evolución, y es importante que las instituciones estén a la vanguardia de las tendencias emergentes para garantizar que preparen a los estudiantes para un futuro cambiante. En este sentido, una de las tendencias más importantes que están emergiendo en la educación superior es la integración de disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés) con las artes y las humanidades, lo que se conoce como STEAM.
En la era de la innovación tecnológica y la automatización, las habilidades STEM se han convertido en un componente crítico para la educación superior y para el mercado laboral. Las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas están en la base de muchos avances tecnológicos y científicos que están cambiando el mundo en el que vivimos. En consecuencia, muchas instituciones y empresas a nivel mundial han invertido significativamente en programas STEM para asegurarse de que sus estudiantes estén preparados para las oportunidades laborales del futuro. Sin embargo, empresas como Toyota han dado un paso más allá invirtiendo un millón de dólares en el desarrollo de programas de formación STEAM en las universidades estadounidenses, debido a la relevancia y exigencia de estas disciplinas en los puestos de trabajo.
Ello nos deja claro que si bien las habilidades STEM son fundamentales, no deben ser el único enfoque de la educación superior. Las artes y las humanidades también son cruciales para el desarrollo de habilidades sociales y emocionales, así como para fomentar la creatividad y la innovación. Integrar estas disciplinas en un enfoque STEAM en la educación superior resulta ser muy beneficioso tanto para los estudiantes como para la sociedad en general.
Una de las formas en que se puede beneficiar la educación de las ciencias (STEM) con la integración de disciplinas como las artes y las humanidades (STEAM) es a través del desarrollo de habilidades críticas de pensamiento y resolución de problemas. Las artes y las humanidades, a menudo, fomentan la curiosidad, la reflexión y el pensamiento crítico, habilidades que son fundamentales para el éxito en las ciencias y la tecnología. La combinación de estas habilidades en un enfoque STEAM puede ayudar a los estudiantes a abordar los desafíos de manera más creativa e innovadora.
Asimismo, la integración de las disciplinas STEAM beneficia en gran escala a la educación superior, debido a que la naturaleza de las artes y las humanidades dotan de creatividad e innovación a los estudiantes, ofreciéndoles oportunidades para experimentar, probar y desarrollar nuevas ideas y conceptos. Sin duda, integrar ambos enfoques nos conducirá a nuevos descubrimientos y avances tecnológicos.
En conclusión, la integración de las disciplinas STEAM en la educación superior es una tendencia emergente que repercute positivamente en los estudiantes y la sociedad en general, al combinar de manera estratégica la creatividad, la innovación y el pensamiento crítico para responder con éxito a los retos profesionales que nos plantea el contexto actual y futuro debido a la disrupción tecnológica.