• MARTES 7
  • de abril de 2026

Cultural

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La noticia sin nostalgia

Juan Gargurevich es el primer periodista en ser declarado Personalidad Meritoria de la Cultura.


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Cultura

ecarlin@editoraperu.com.pe


El periplo de Juan Gargurevich por las salas de redacción lo inició a los 20 años en el diario La Crónica, en 1954. “Fue un momento clave. El periodismo dejó de ser bohemia y empezó a profesionalizarse”, cuenta al Diario Oficial El Peruano.  Este “periodista puro”, como le gusta definirse, acaba de ser el primero de su profesión en ser reconocido por el Ministerio de Cultura como Personalidad Meritoria de la Cultura.

Siempre al día

Gargurevich indica que ha tenido suerte de presenciar cómo han evolucionado los medios de comunicación. Vio la forma en que en las redacciones los colegas se volvían más acuciosos con su trabajo.

También observa ahora cómo el público opta por los medios digitales antes que por los tradicionales.

“Responde a las necesidades de la época. No hay que tener nostalgia del periodismo anterior”, señala el también catedrático de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Al respecto, comenta una anécdota. Hace poco hizo una encuesta entre sus alumnos. La pregunta: qué medios usaban para informarse. Ninguno de los 70 alumnos, la mayoría veinteañero, mencionó uno tradicional. No obstante, Gargurevich afirma que siempre mandará la noticia. Apunta que hace unos años era impensable que los comunicadores se dedicaran a promocionar productos comerciales.

“Era impensable hacer una nota en la que se recomendara una empresa”, recuerda. Para Gargurevich, hay una enorme deuda con la generación de 1950 a la que él perteneció. Expresa que el reconocimiento que acaba de recibir se lo dedica a su contemporáneos con los que se inició en el mundo de las noticias.

Como primicia para El Peruano, adelanta que está escribiendo un libro dedicado a los hombres de prensa que surgieron en la década de 1950. “Libros sobre periodistas tal vez no interesen mucho al público, pero lo escribo porque me provoca hacerlo”, confiesa con una sonrisa.

4 años fue parte del directorio de Editora Perú, empresa dueña de El Peruano.