• DOMINGO 5
  • de abril de 2026

Central

FOTOGRAFIA
Conservación

Los 50 años del Parque Nacional del Manu


Editor
José Antonio Vadillo Vila

Periodista

jvadillo@editoraperu.com.pe


1. 

Purita identidad. Al Parque Nacional del Manu se le conoce como “la cuna de la mística del guardaparque peruano”. Un equipo de 32 especialistas del Sernanp (Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas) se encarga de salvaguardar sus cerca de dos millones de hectáreas, entre Cusco y Madre de Dios, donde el Manu extiende su biodiversidad, desde los más de 4,500 metros sobre el nivel del mar hasta el llano amazónico.

Dicen que junio y julio son meses privilegiados para gozar de un espectáculo único en el Perú que nos brinda esta Área Natural Protegida (ANP): desde el mirador Tres Cruces se puede observar la salida del sol hasta perder la vista en el llano amazónico.

Identidades

El jefe del Parque Nacional del Manu (PNM), John Flores, tiene cerca de dos décadas de relación con esta ANP. Su caso no es aislado: el 95% de los especialistas proviene de las comunidades campesinas y nativas y colonos de las dos regiones.

A los 28 guardaparques oficiales se suman los guardaparques comunales, que provienen tanto de las comunidades nativas amazónicas como de las comunidades campesinas andinas. “La población conoce el lugar y como Estado coordinamos acciones con ellos. También hay acuerdos de conservación y asociaciones productivas, que elaboran un compromiso con el Estado”, explica Flores. Esta relación es un gana-gana: los productores tienen una oportunidad de desarrollar proyectos productivos en esta ANP y se comprometen a proteger el área asignada.

Desafíos

El PNM es el núcleo de una de las siete reservas de biosfera nacionales del Perú, un modelo de gestión propuesto por la Unesco. El parque trabaja de manera directa con cinco municipios en Cusco y Madre de Dios. Con todas las autoridades deben hablar y concienciar sobre la importancia de la conservación, dice Flores. Ahora, el Sernanp tiene por meta involucrar a más población local en la estrategia de gestión participativa para cuidar este parque nacional.

Otro gran desafío es que, con el cambio climático y el calentamiento global, las temporadas de secas y lluvias se hacen más extremas; ergo, se han incrementado el número de incendios forestales. Si bien no se ha dado dentro del PNM, en los últimos seis años se han presentado casos en la zona de amortiguamiento, advierte el vocero.

¿Cómo hacerles frente? De sus 28 guardaparques oficiales, 20 están especializados como bomberos forestales. A ellos se suman brigadistas, con los cuales el Manu suma 50 bomberos forestales. Flores explica que hay diversas estrategias que se trabajan, pero lo más importante es la participación de las comunidades y continuar fortaleciendo un trabajo de prevención.

Poblaciones

Un tercer desafío es trabajar de manera articulada con las comunidades nativas, pues la riqueza del PN del Manu no es solo su gran biodiversidad, sino también su diversidad cultural.

“Al interior del parque vive población nativa de las comunidades que son reconocidas por el Estado y tienen acceso a diversos servicios en salud, educación y otros. Pero también hay población que vive en aislamiento absoluto, a quienes el parque les provee los servicios ecosistémicos. Por ejemplo, hay población matsigenka en contacto inicial y otros en aislamiento voluntario, como la etnia Mascho Piro. Parte de esa población quiere salir, ya está relacionándose con las comunidades cercanas, tanto del interior como fuera del parque. Las familias se van juntado, nucleando, y quieren tener educación. Es un tema multisectorial que será reto también para el Ministerio de Cultura como ente rector en poblaciones originarias, el Ministerio de Educación y el de Salud”, dice el jefe del PN del Manu.

Turismo

El territorio amazónico del Manu es visitado en un 95% por turistas extranjeros, que provienen principalmente de EE. UU. y Europa. “Es un turismo muy especializado, de gente que le gusta ver mucha naturaleza”, dice el jefe del PNM. Por sus propias condiciones, comenta que el Manu “no es para un turismo masivo”. Este turismo en la parte amazónica es organizado y controlado por 10 empresas que operan mediante concesiones o permisos de operación.

Antes de la pandemia, esta área del Manu recibía alrededor de 1,500 turistas anuales. En el 2022 llegaron cerca de 1,000 visitantes y este año se debe superar esta cifra. Sin embargo, Flores recuerda que “el objetivo principal del Manu y todas las ANP por el Estado es conservar la biodiversidad. El turismo es una estrategia para lograr nuestros objetivos. Creemos que el turismo en la Amazonía del Manu debe continuar siendo especializado y no masivo porque no hay las condiciones para ello por su propia ubicación”, explica.

Una realidad muy distinta es el turismo en la parte andina del PNM, con circuitos en puna y ceja de selva. Aquí el turismo es más regional y local y se incrementa, sobre todo, durante las festividades de la Virgen del Carmen de Paucartambo. “Creemos que este año recibiremos más de 8,000 turistas en esta parte”, calcula el funcionario.

2.

“Actitud” es la palabra clave para un fotógrafo que intente dar lo mejor de sí en el Manu. Suman muchas horas de viaje por tierra, en bote y a pie para llegar a la zona núcleo del PNM. Y luego se debe buscar “el momento”.

Los animales grandes no se dejan ver con facilidad. Entonces el fotógrafo debe tener paciencia de monje, perseverancia y conocimiento, tanto del entorno como del sujeto a fotografiar.

“Las imágenes que ves en la muestra son fruto, muchas veces, de años de búsqueda, del desarrollo de una técnica del fotógrafo, visitando años el lugar”, resume Gabriel Herrera. Por ejemplo, Christian Quispe, especialista en aves, se desempeñó como guardaparque voluntario y pasó largas temporadas en el parque.

Herrera, junto con los curadores Jessica Groenendijk, Óscar Mujica y Joel Mendoza, trabajo la exposición fotográfica Manu: 50 años de conservación y cultura.

Son 80 imágenes que resumen paisajes del Manu, su flora, sus diversos tipos de fauna, como reptiles, anfibios, mamíferos, la gestión del área, la investigación y la diversidad cultural. A ello se suma una “sala inmersiva” con un viaje de la puna a la selva, desde el aire, por todo el Manu.

“El Perú tiene más del 17% de su territorio protegido por el Estado. Y el Manu es uno de estos reductos: un bosque con buena fauna, que durante 50 años se ha mantenido firme ante los principales embates externos. Hay una buena gestión de la gente y de las instituciones que apoyan la conservación. Es un área prístina que es lo que se necesita para combatir el cambio climático, pues los bosques son reguladores del clima. Y la fotografía es un vehículo para mostrar esta riqueza natural y que es posible manejar un bosque con gente; que la gestión participativa en conservación puede ser exitosa”, dice el especialista.

Otro gran reto que afrontará el PNM para los próximos años será la construcción de la carretera de 80 kilómetros que unirá el eje minero de Madre de Dios. “Traerá mucho desarrollo, pero si no gestionamos la zona, también podría traer la tala ilegal y minería de los que el Manu se ha defendido por décadas”.

Datos:

La exposición fotográfica Manu: 50 años de conservación y cultura va en el centro cultural de España (Natalio Sánchez 181, Santa Beatriz, Lima). Hasta el 10 de junio, de martes a domingo, de 12:00 a 22:00 horas. Ingreso libre.

Participan 14 fotógrafos peruanos y extranjeros, como Frans Lanting, Walter Wust, Paul Bertner y Andre Barstchi. 

Del 20 de junio al 15 de julio se exhibirá en el Cusco. A partir del 26 de julio, en Puerto Maldonado. Y luego en Pilcopata, en el PNM. 

En la ciudad del Cusco, el 24 y 25 se desarrollará el Encuentro de las 7 Reservas de Biósfera Nacionales. Y el 25 y 26, en Puerto Maldonado, se presentarán las nuevas investigaciones sobre el PNM.

En el Manu se han registrado más de 1,000 especies de aves; 223 de mamíferos; 1,300 de mariposas; y más de 300 de anfibios y reptiles.