Editorial
En los 13 años de vigencia del TLC con Estados Unidos, el Perú ha podido casi duplicar sus ventas al competitivo mercado de la primera potencia mundial. Firmado el 18 de marzo del 2003 e implementado el 1 de febrero del 2009, este TLC fue la punta de lanza para negociar otros 21 acuerdos comerciales con que cuenta nuestro país. Gracias a ello, 15 de cada 100 empleos están relacionados con nuestras exportaciones.
Las relaciones económicas bilaterales han evolucionado a través de la historia. Al inicio de la era republicana, Estados Unidos se interesaba casi exclusivamente en los recursos petroleros y también en la plata, el cobre, el plomo. Pero no fue hasta el Oncenio de Augusto Leguía (1919-1930) que se consolidaron los intereses de las empresas estadounidenses en el país, luego de que las empresas británicas cedieran su poder debido a la Primera Guerra Mundial. En aquellos años comenzaron a operar las dos empresas más emblemáticas: la Cerro de Pasco y la International Petroleum Company (IPC).
En el primer lustro de este siglo, el Perú fue uno de los pocos países que optó por la promoción de una economía de libre mercado, una política que compartía con Estados Unidos. Por tal motivo, se negoció acuerdos comerciales que ofrecían la desgravación de los productos nacionales.
Pese a los temores iniciales de que un TLC iba a acabar con nuestros productos agrícolas, en realidad, ocurrió todo lo contrario. El año pasado, la oferta agraria sumó 3,414 millones de dólares, más que las manufacturas (US$ 1,276 millones), textil y confección (US$ 1,007 millones).
Hoy, nuestro país es el primer proveedor de arándanos a la potencia norteamericana, el segundo de uva, palta, espárrago y cebolla fresca, que es común encontrar en los supermercados de varias ciudades estadounidenses. Debido a su calidad, sabor y valor nutritivo, los productos agrícolas peruanos tienen ya ganado un sitio en este competitivo mercado.
Las proyecciones de crecimiento de las agroexportaciones peruanas al mundo siguen siendo muy alentadoras. Solo en enero del presente año se vendió por 921 millones de dólares, de los cuales el 42.3% fueron para el mercado estadounidense. Cálculos de Promperú aseguran que las exportaciones no tradicionales a la primera potencia aumentarán entre el 8% y 9% en el presente año, gracias a las ventas del sector agrario.
Las relaciones económicas entre Estados Unidos y Perú se han diversificado y si antes los productos provenían del sector primario, hoy vemos la constante expansión de las agroexportaciones, que permite una mayor descentralización de los beneficios económicos en el país y un gran apoyo a las micro y pequeñas empresas.