Cultural
Periodista
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“No debemos quedarnos con una sola versión de la historia, sino problematizarla”, propone Dante Trujillo, autor de Una historia breve, extraña y brutal. Lima, julio de 1872 (Lima, Penguin, 2022). Es una crónica de 404 páginas en la que va tras las pistas de uno de los hechos olvidados de la historia nacional: la rebelión y posterior ajusticiamiento de los hermanos Gutiérrez.
El periodista fijó las tres características del título como núcleos del relato. La brevedad hace referencia a los cinco días que duró la rebelión de los Gutiérrez, cuatro militares arequipeños al mando de los batallones Zepita y Pichincha que en julio de 1872 se rebelaron contra el presidente José Balta. Curiosamente, Tomás, el líder de la “revolución de julio”, había sido nombrado por Balta, primero, inspector general del Ejército y, luego, ministro de Guerra.
El ajusticiamiento de tres de los cuatro hermanos (solo sobrevivió Marcelino Gutiérrez), colgados en el atrio de la Catedral de Lima, se dio ante todos los vecinos de Lima. Un diplomático argentino testigo aseguraba que tres cuartas partes de la ciudad estuvo presente en el acto, pero todo quedó impune.
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“Sospecho que Lima, que se autopercibía como la idealización que Ricardo Palma ha celebrado como ciudad civilizada, pícara, orgullosa de su herencia española, cayó en una especie de pacto de silencio por una vergüenza colectiva”, opina el autor, quien también es fundado de la revista literaria Buensalvaje.
Vacío histórico
En cinco años de investigación, Dante Trujillo logró recopilar toda la información disponible sobre el tema, trazando un perfil complejo que se yuxtapone al retrato colectivo de los Gutiérrez que ha perdurado como brutos, iletrados y torpes.
Según Trujillo, los periódicos de la época eran afines al civilismo y reproducían el discurso de Manuel Pardo, quien el 27 de julio, a cinco días del inicio de la insurrección, calificó el ajusticiamiento de los Gutiérrez como un acto atroz, pero “de justicia”. “Fue una suerte de justificación de la violencia, como que el pueblo demócrata había salido a recuperar el cauce electoral y ponía a Pardo como el primer civil de la historia”, resume Trujillo.
Una segunda razón que le motivó a escribir el libro fue el asesinato de Balta –el 26 de julio de ese calendario–, que escandalizó más que las muertes de los Gutiérrez y, finalmente, se inició el gobierno de Pardo, que puso punto final al “predominio militar en el Estado”.
Capítulo marginal
Explica que existen muy pocos libros que abordan el tema y que la mayoría “fueron escritos por civilistas recalcitrantes”. En el libro de Cueto y Contreras, Historia del Perú contemporáneo, por ejemplo, todos los sucesos de la rebelión suman siete líneas. “Era parte de la mentalidad generalizada, había que celebrar eso y ocultar lo demás”.
La excepción fue el historiador Jorge Basadre, quien dedicó a los Gutiérrez unas cuentas páginas. “Él condena la rebelión, pero es, si se quiere, más compasivo y condena la brutalidad con que fueron eliminados. Pero cuando lees a Carlos Miró Quesada o la mayoría de los historiadores, hay la idea de los Gutiérrez como si fueran un solo ser. Siempre han sido tratados como unas bestias, como patanes”, dice.
Si bien algunos autores vieron en esta un anticipo de una rebelión velasquista, Trujillo rechaza esta hipótesis: hasta donde ha investigado, ellos no tenían ningún proyecto político. “Esa confusión creo que se debe a [el político trujillano] Fernando Casós, quien era el secretario de la revolución de los Gutiérrez. Él sí tenía unas ideas liberales que eran muy distintas al sentido contemporáneo, pero era anticlerical. Se le llamaría hoy un caviar”.
Para Trujillo, ese Perú de hace 150 años y el de ahora “son prácticamente lo mismo en muchos sentidos”. “La rebelión de los Gutiérrez se dio después del ciclo de bonanza del guano: hubo mucha plata, pero no se invirtió en la idea de la nación. Y tras el ciclo de bonanza de los metales, a inicios del XXI, cuando comenzó la pandemia del covid-19, no había dinero”, opina.
Datos:
El libro se presentó en el Hay Festival Arequipa 2022.
Sobre la revista Buensalvaje, Dante Trujillo adelanta que este año volvería a circular, “como
defensa romántica del papel y los textos largos”.
Tomás Gutiérrez luchó en el combate del 2 de mayo de 1866 y fue fiel a Ramón Castilla, quien murió en sus brazos en el valle de Tiliviche.
Silvestre Gutiérrez fue pieza clave de la rebelión de Chiclayo, en 1867, que dirigió José Balta.
Cifra:
5 años tomó el libro desde investigación.