• JUEVES 5
  • de marzo de 2026

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Inteligencia Artificial: La batalla de los gigantes de internet

Empresas luchan por imponer su modelo de chatbot y buscan cómo encarar las maliciosas manipulaciones digitales.

Una inteligencia artificial aplicada a la búsqueda en el inacabable universo de Internet puede revolucionar la red y el mundo laboral.

El objetivo es plantear una pregunta al motor de búsqueda y obtener una respuesta mediante lenguaje natural, y no una lista exhaustiva de documentos.

Inversión

La IA puede, además, proponer cartografía, una reunión de trabajo, contactos relacionados con el tema o un análisis de imágenes.

En noviembre, la start-up californiana OpenAI, con la ayuda de Microsoft, lanzó su robot conversacional ChatGPT, capaz de responder a cualquier pregunta con más o menos precisión. Es un servicio por el momento gratuito, y el éxito ha sido fenomenal: 100 millones de usuarios en dos meses.

A finales de enero Microsoft anunció que está dispuesta a invertir “miles de millones de dólares” en OpenAI (nombre en inglés). Según la prensa estadounidense, el grupo ya invirtió 3,000 millones y tiene planes para inyectar otros 10,000 millones.

Las consecuencias prácticas ya están apareciendo: Microsoft lanzó esta última semana una versión más cara de su programa de comunicación Teams, equipado con funcionalidades de ChatGPT, por ejemplo, para generar resúmenes de reuniones.

Y la marca multinacional aseguró hace dos semanas que planea “añadir un toque” de ChatGPT a todos sus otros productos, entre ellos su motor de búsqueda Bing, que por ahora no consigue competir con Google.

Competencia

En poco menos de un mes, Google ya anunció su réplica. Su proyecto Bard “busca combinar la amplitud del conocimiento global con el poder, inteligencia y creatividad de nuestros grandes modelos de lenguaje”, explicó el director general de la compañía, Sundar Pichai.

“Se nutre de la información de la web para ofrecer respuestas frescas y de alta calidad”, añadió.

Google controla cerca del 90% de la búsqueda en Internet, lo que significa una ingente cantidad de ingresos publicitarios.

La respuesta china

Y ahora le toca al turno a Baidu. Varias firmas chinas han comenzado a desarrollar aplicaciones rivales, pero Baidu es la más grande en entrar a la contienda por recrear el éxito de ChatGPT, aunque la firma no anunció la fecha de lanzamiento del servicio, que se llamará “Ernie Bot”.

Un portavoz de Baidu señaló que se “podrían completar las pruebas internas en marzo, antes de que el chatbot esté disponible al público”.

El lado oscuro

La inteligencia artificial también tiene un lado oscuro. Hay robots que difunden información errónea mediante un chat, aplicaciones que producen videos pornográficos y voces clonadas que defraudan a millones de empresas: ante el auge de ultrafalsedades creadas por IA, los gobiernos del mundo comienzan a organizar su respuesta.

La inteligencia artificial está redefiniendo el dicho “ver para creer”, con una avalancha de imágenes creadas de la nada y personas que aparecen diciendo palabras que nunca pronunciaron en ultrafalsedades con un realismo desconcertante, también llamadas deepfakes, que socavan la confianza en Internet.

China adoptó recientemente normas para regular las manipulaciones digitales, pero la mayoría de los países parecen estar luchando para mantenerse al día con tecnología de rápida evolución en medio de preocupaciones de que la regulación podría obstaculizar la innovación o ser mal utilizada para restringir la libertad de expresión.

Expertos advierten que las herramientas para detectar este tipo de contenidos son superadas por sus creadores, que operan de forma anónima gracias a técnicas de inteligencia artificial que antes requerían cierta especialización, pero que ahora son accesibles y a bajo costo.

Meta, propietaria de Facebook, anunció el año pasado que había eliminado un video ultrafalso del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, llamando a los ciudadanos a deponer las armas y rendirse a las tropas rusas.

Kate Isaacs, una británica que hace campaña para que toda pornografía que se haga sin consentimiento se elimine del sitio Pornhub, le dijo en octubre pasado a la BBC que se sentía “devastada” por la publicación en la red Twitter de un video porno falsificado con su rostro.

La amplia posibilidad de crear de manera automatizada contenido de texto, audio y video, y su uso potencialmente malicioso, con fines de fraude financiero o robo de identidad, genera serias preocupaciones en todo el mundo.

Armas

Estas tecnologías fueron bautizadas como “armas de disrupción masiva” por la firma de análisis de riesgos Eurasia Group.

“¿Cómo restauramos la confianza digital con transparencia? Esa es la verdadera pregunta en este momento”, señaló Jason Davis, profesor de la Universidad de Syracuse.

“Las herramientas [de detección de contenido deepfake] están llegando y bastante rápido; pero la tecnología probablemente esté avanzando aún más rápido. Al igual que con la ciberseguridad, nunca resolveremos este problema, solo podemos esperar mantener el ritmo”, añadió.

A muchos ya les cuesta entender nuevas herramientas como el robot conversacional ChatGPT, un chatbot que puede generar textos sorprendentemente convincentes sobre casi cualquier tema, a demanda y en pocos segundos. (AFP)

Prohibido en universidades

Hace unos días, una de las universidades más famosas de Francia anunció que ha prohibido el uso de la herramienta de ChatGPT o cualquier otro tipo de herramienta de inteligencia artificial (IA).

Se trata del Instituto de Estudios Políticos de París, conocido popularmente como Sciences Po, fundado en 1872 y que es uno de los principales centros de formación de las élites políticas y administrativas francesas.

El director de Formación en Investigación de la institución, Sergei Guriev, anunció a alumnos y profesores en un correo electrónico que el uso, sin mención explícita, de ChatGPT u otras herramientas de IA “está estrictamente prohibido para la producción de trabajos escritos u orales por los estudiantes”.

Añadió que, en caso de contravención, los estudiantes podrán ser objeto de sanciones que podrían alcanzar “la expulsión del centro e incluso de la enseñanza superior”.

La institución explica que ChatGPT plantea grandes cuestiones en la educación y la investigación “sobre el fraude en general y el plagio en particular”, y que “está preocupada por garantizar la calidad y la integridad de su formación y de sus títulos”. (Efe)

El concepto

La inteligencia artificial es una rama de la informática que se ocupa de desarrollar algoritmos, sistemas y técnicas para que una máquina pueda ejecutar tareas que, hasta ahora, solo podían ser realizadas por humanos.

La idea es que la IA pueda aprender por sí misma y, a partir de ese aprendizaje, efectuar tareas de manera autónoma.

12% de su valor perdió Google por un error en la presentación de Bard.