Central
Periodista
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Tras la ‘E’ y la ‘F’ –dos letras forjadas en acero en las puertas del número 300 del jirón Ica, a tiro de piedra del teatro Municipal de Lima– retumban los pasos de un Julius que en trajecito correteaba por estas baldosas; los niños afinaban los instrumentos de Sinfonía por el Perú; y el actor Diego Bertie rodó su cinta póstuma, La herencia de Flora. Es que en la casa Fernandini, en el centro de Lima, guarece una belleza de otra época. Un viaje de un siglo y más.
El empresario iqueño Eulogio Fernandini de la Quintana (1860-1947) era uno de los dueños del Perú. Su fortuna fue la más importante del país en los albores del siglo XX y fue uno de los multimillonarios de Sudamérica. Era dueño de todo Cerro de Pasco, de haciendas en Huánuco y sumaba 589 propiedades en Lima. Era dueño de todo lo que hoy se conoce como Lima Norte.
Obviamente, para construir su casa mandó traer por barco los mejores materiales de extramares. El piso es belga; la madera, caoba centroamericana; el concreto, alemán. El granito de las columnas es francés; y los vitrales son alemanes, estilo Tiffany. “El señor Fernandini trajo el modernismo al Perú”, resume nuestro guía, Salvador Allende. “Estamos ante la primera casa hecha en el Perú con concreto”.
Lo moderno
¿Por qué estamos ante una obra modernista? Por la convergencia de estilos, sobrios en su genuinidad. La primera vista de los balcones nos remite a lo colonial, pero no fueron hechos de quincha o adobe, sino de concreto.
El estilo que predomina en toda la vivienda es europeo, salvo las puertas corredizas entre los salones que aluden a lo asiático. El primer salón, el salón Imperio, era la sala de espera de las visitas. Se trata de un ambiente ovalado también llamado Salón de los Espejos. Las columnas de las paredes asemejan a un templo romano ornamentado con imágenes de mitología griega.
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Le sigue la sala principal o Salón Barroco, de estilo Versalles y arcos de art nouveau, de fines del siglo XIX, con sus reminiscencias a la naturaleza, con racimos de vid, rosas y flores adornando todos los frisos rococó de madera y laminados en pan de oro. Alrededor del patio central está representado Baco rodeado de querubines y vid.
“En toda la casa hay murales, vitrales y frisos con motivos como parras de vides porque el señor Fernandini tuvo por inspiración a sus progenitores: en honor a su padre, hizo la casa al estilo europeo, y por su madre y él mismo, que eran iqueños, están las uvas”, dice Allende.
Salón dorado
La casa estuvo a cargo del arquitecto francés Claudio Sahut, quien primero construyó el Salón Dorado de la casa Fernandini, en 1913, y siete años después, hizo otro salón similar (mucho más amplio) en Palacio de Gobierno.
En el primer piso también se ubican las oficinas de Eulogio Fernandini, la de su secretaria y el contador. Se conservan muebles y consolas francesas del siglo XIX; la araña del siglo XVIII, los mármoles originales, jarrones de porcelana del siglo XIX y cristales de Baccarat, entre otras piezas.
Cruzando el patio central se ubica el comedor. Ha sido restaurado y adaptado como un comedor, con paredes provisionales para los usos de películas, videoclips, desfiles de moda, que necesitan colgar elementos y así se salvaguarda los muros originales.
Primer ascensor
En esta vivienda se encuentra el primer ascensor Otis en Lima. Empezó a instalarse en 1913 y, dos años después, empezó a funcionar. Lleva a la segunda planta de la propiedad y la azotea. El motor del aparato está como nuevo debido a su poco uso porque lo utilizó casi en exclusividad una de sus hijas, quien sufría de problemas coronales.
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En esta vivienda habitaron los esposos Fernandini, sus tres hijos sobrevivientes (seis fallecieron en Pasco, cuando buscaba la veta de oro que lo haría millonario, y otro falleció antes de cumplir los 30 años) y 16 integrantes de su personal de servicio.
La propiedad continúa perteneciendo a la familia Fernandini, pero la administración está a cargo de la Asociación Casa Fernandini.
Primera alcaldesa
En esta mansión limeña nació Anita Fernandini de Naranjo. En 1963, la multimillonaria se convertiría en la primera alcaldesa de Lima. Aquí también se salvaguarda su archivo.
Hace 10 años, en el 2013, se inició el trabajo de la asociación. En el primer quinquenio se dedicaron a rescatar la documentación y ya cuentan con habitaciones en el segundo piso con documentos que han sido digitalizados; los más antiguos datan del siglo XVI, comenta Allende.
Un poco de historia
A la muerte del patriarca, en 1947, la familia Fernandini continuó viviendo en la propiedad hasta 1952. Al año siguiente, la mansión se convierte en oficinas de los negocios mineros de la familia y también de venta de tierras en Lima Norte.
En 1988, la casa Fernandini sufrió un atentado terrorista y la dinamita afectó las puertas y vidrios de la fachada. Luego, la mansión estuvo abandonada por 25 años, hasta que la asociación se hizo cargo. En ese cuarto de siglo muchos muebles, puertas, arañas, tinas, lavaderos y hasta la capilla fueron saqueados. Parte el trabajo es recuperar la prestancia comprando elementos originales de la época.
Lo que viene
Ya se tiene listo un libro sobre la casa, el cual será presentado en los siguientes meses como parte de las actividades por los 110 años del histórico inmueble. Allende explica que hace cinco años se inició la restauración de la propiedad y ya se ha avanzado en el 40% de la misma, la cual se pudo financiar gracias a los ingresos de las diversas actividades que realizan. La meta es tener restaurado el 50% para el aniversario, en diez meses. “El objetivo de la asociación es que la casa se convierta en un centro cultural y un museo”, adelanta Allende.
La casa es muy requerida. Ya hay separación para este mes como locación de videoclip, sesiones de foto, uno de los eventos por el aniversario de Lima y un matrimonio.
Espacio para el arte
Este año, la casa Fernandini, en alianza con la escuela de arte contemporáneo Artco, presenta talleres de arte dirigido a adolescentes. Fiorella Carrasco, vocera de la escuela, explica que al igual que la casa, tienen alianzas con la Beneficencia de Lima y el museo cementerio Presbítero Matías Maestro para dictar talleres de arte en estos tres espacios que son patrimonio cultural del país. “Queremos que el estudiante de arte no solo aprenda a dibujar, sino que también conozca la historia de Lima”, explica. Además, un porcentaje de lo recaudado va para la restauración de cada espacio arquitectónico o sus proyectos sociales. Informes: 92190-5967.
Datos:
En abril del 2022 se reanudaron los tours por la casa Fernandini, de 9:00 a 17:00 horas. Se contacta en sus redes sociales oficiales.
En esta mansión limeña se han filmado escenas de la serie Princesas, la película de Paolo Guerrero y videoclips musicales de Yahaira Plasencia, Bryan Arámbulo y otros.
Desde hace cinco años, la asociación a cargo ha logrado recuperar el 40% de los ambientes de la propiedad.
790 metros cuadrados, 19 habitaciones, dos salones y un comedor tiene la casa.