Opinión
Investigador científico del IGP
En las últimas dos décadas una problemática ambiental, ecológica y social ha cobrado un mayor protagonismo en el país: los incendios forestales. Sus causas están vinculadas principalmente con el descontrol de quemas realizadas por la población, prácticas que se usan usualmente con dos fines: limpiar los residuos agrícolas en preparación para la nueva campaña agrícola y propiciar la regeneración de pastizales.
La problemática es principalmente andina; así, aproximadamente el 80% de los incendios forestales en el Perú se producen en los Andes. ¿Cómo hacerle frente? Las investigaciones sugieren abordar la situación desde un enfoque equilibrado entre los esfuerzos dedicados a la atención de emergencias y la prevención de los incendios. Además de ello, afirman que un primer paso para afrontar la problemática es aceptar que cada año un combustible forestal (vegetación seca expuesta a quemas o incendios) está en conformación y hay que gestionarlo. Las actuales propuestas documentan estrategias de manejo del fuego para reducir el riesgo de futuros incendios, entre ellas el tratamiento de combustible forestal mediante quema prescrita, eliminación mecánica, supresión del fuego y participación de la comunidad.
No obstante, la problemática de incendios se agrava aún más cuando suceden períodos de sequía. Las investigaciones recientes del Instituto Geofísico del Perú (IGP) documentan la importancia de monitorear a mayor detalle la temporada de estiaje (sin lluvias), debido a que las condiciones potenciales para la ocurrencia de incendios forestales se incrementarían debido a condiciones de sequía. Tal fue el caso de las sequías ocurridas en el 2005, 2010 y 2016, cuando la ocurrencia de incendios forestales superó el 400%. Para analizar la sequía el IGP, a partir de información basada en satélites, monitorea la cantidad acumulada promedio de los días secos (días en los que no llueve). En la zona sur del Perú (Cusco, Puno, Moquegua, Arequipa, Apurímac entre otras regiones), desde abril hasta agosto del 2022, la cantidad acumulada promedio de días secos (~105 días) es muy similar a lo presentado en el 2005 y 2010.
Aunque actualmente en las zonas centro y norte de los Andes peruanos la cantidad de días secos son menores (~80 días) en comparación con la zona sur, es de resaltar que a medida que la nueva temporada de lluvias 2022-2023 se demore en llegar íntegramente a los Andes peruanos, las condiciones propicias para la ocurrencia de incendios forestales se incrementarán. Este fue el caso del 2016, cuando el gobierno decretó el estado de emergencia por incendios forestales en algunos distritos de las regiones Cajamarca y Lambayeque. En este contexto, la población debe evitar hacer un uso inadecuado del fuego. En el IGP hacemos ciencia para protegernos, ciencia para avanzar.
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