• DOMINGO 5
  • de abril de 2026

Editorial

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La alpaca, economía e identidad

Cada 1° de agosto se celebra el Día de la Alpaca, con el fin de revalorar su crianza, destacar su contribución a la economía familiar del poblador andino y su aporte a la seguridad alimentaria y nutricional.

Más tarde, los incas, con mucha habilidad, confeccionaron sus prendas con hilos y tejidos; además, saborearon sus carnes como charqui y chalona. Los huesos y el cuero eran utilizados para hacer instrumentos domésticos y musicales. Hasta su abono era fuente de vida en la agricultura y combustible. La alpaca era tan apreciada que los incas la sacrificaban para agradecer o apaciguar a los dioses.

Desde el 2012, cada 1° de agosto se celebra el Día de la Alpaca, con el fin de revalorar su crianza, destacar su contribución a la economía familiar del poblador andino y su aporte a la seguridad alimentaria y nutricional, según resolución ministerial. De esta manera se propone estimular el consumo de sus productos.

Hoy, el camélido andino se ha convertido en uno de los animales que más identifican al Perú en el mundo. Su valiosa fibra, tres veces más fuerte y siete veces más caliente que la de la oveja, recupera sus ventas en los mercados globales tras el impacto de la pandemia.

De acuerdo con el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), nuestro país cuenta con 3 millones 600,000 ejemplares, un 87% en el ámbito mundial. Esto lo convierte en el primer productor de fibra de alpaca del mundo en sus razas huacaya y suri. En la zona altoandina, la crianza de este animal es la principal actividad pecuaria y representa el 80% de los ingresos de 82,459 alpaqueros situados en Puno, Arequipa, Cusco, Huancavelica y otras regiones del país.

Según la Asociación de Exportadores (Adex), el Perú colocó la fibra, prendas y accesorios de alpaca por 77 millones 549,000 dólares entre enero y mayo del 2022, un 19% más que el año anterior. Todo indica que pronto se superarán los niveles de exportación alcanzados antes de la pandemia.

La alpaca no solo tiene un valor comercial, sino también un enorme valor cultural porque se vincula desde hace miles de años con la vida del hombre andino, que supo domesticarla para su provecho.

Es un animal tan versátil que por su docilidad, curiosidad e inteligencia es fácil de entrenar. También es empleado para tratamientos terapéuticos en centros médicos y como un medio de recreación con un menor impacto ambiental, a diferencia de otros tipos de ganado.

Hoy les corresponde al Estado, al empresario privado y los centros de estudio superior enfocarse en el estudio genético de la alpaca, investigar cómo obtener la mejor lana, optimizar las técnicas de crianza y aprovechar las propiedades de sus productos en este mundo más competitivo y globalizado.