• JUEVES 2
  • de abril de 2026

Editorial

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Lucha contra la desertificación

“Para tener un panorama más completo del avance de este problema, Cepes indica que muchas áreas del país hoy áridas estaban cubiertas de bosques antes del período colonial”.

Este fenómeno es definido por las Naciones Unidas como la degradación de las tierras resultante de diversos factores, como las variaciones climáticas y las actividades humanas.

De acuerdo con el Centro Peruano de Estudios Sociales (Cepes), sus causas varían según la región natural. Así tenemos que en la Costa los responsables son la salinización del suelo, la erosión hídrica y eólica, y la contaminación minera; mientras que en la Sierra es la erosión hídrica y eólica, el sobrepastoreo y la contaminación. En la Selva, finalmente, sería la erosión hídrica.

El Ministerio del Ambiente (Minam) informó a las Naciones Unidas que aproximadamente 30 millones de hectáreas en el Perú están en proceso de desertificación y 3.8 millones de hectáreas ya están desertificadas.

Para tener un panorama más completo del avance de este problema, Cepes indica que muchas áreas del país hoy áridas estaban cubiertas de bosques antes del período colonial.

Al 2013, según el Minam, se habían degradado más del 15% del territorio nacional, lo que afectó al 11% de la población. Si la tendencia se mantiene, al 2100, el 64% podría estar afectado.

Como se concluye, estamos ante un problema que puede acarrear graves consecuencias en diversos ámbitos. Por ejemplo, si la desertificación y la sequía continúan avanzando, habrá menos superficie para la agricultura, lo cual pondrá en riesgo la seguridad alimentaria. El medioambiente, por su parte, se deteriorará más rápido por la pérdida de bosques, áreas naturales claves en la lucha contra el calentamiento global.

Por lo tanto, resulta urgente un esfuerzo para que las medidas desplegadas arrojen resultados positivos, a tono con los esfuerzos mundiales. En ese contexto, el Minam participa en la COP15 de Abiyán, Costa de Marfil, cuyo objetivo es llamar la atención del mundo sobre la urgencia de adoptar medidas eficaces ante la degradación de los suelos.

Asimismo, nuestro país cuenta con la Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación y la Sequía 2016-2030, documento técnico que contiene no solo el diagnóstico de la situación, sino también acciones por ejecutar con el objetivo de revertirla en el menor tiempo posible.

A grandes rasgos, la iniciativa busca fortalecer la sensibilización y educación frente a este desafío, así como comprometer el apoyo de la ciencia y la tecnología, de los tres niveles de gobierno, y garantizar el financiamiento para tomar acción, con lo cual se contribuirá con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Como señala el Minam, la meta es asegurar el bienestar de millones de peruanos, especialmente de los más pobres, expuestos a situaciones de vulnerabilidad frente a la desertificación y la sequía. Apoyemos con toda energía esta noble causa.