Central
Periodista
jvadillo@editoraperu.com.pe
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1.
Escribió el sabio anarquista Manuel González Prada hace 132 años aquello que, leído en el teatro Politeama resuena hasta nuestros días llamando a la acción: “¡Que vengan árboles nuevos a dar flores nuevas y frutas nuevas! ¡Los viejos a la tumba, los jóvenes a la obra!”. Pero, ¿los jóvenes continúan interesados en el arte de la política?
“La política tiene espacios diversos de los que típicamente se acostumbra a pensar”, asegura Jackelinne Ponce. A sus 21 años, la joven tacneña lleva un largo trecho participando en diversos cargos de liderazgo desde adolescente. Ha participado en espacios de voluntariado, universitarios y otros. Para ella, la política está relacionada a la vocación de liderazgo y, sobre todo, al servicio.
Los últimos tres años, la joven estudiante de Derecho de la Universidad Nacional Jorge Basadre de Tacna ha participado en los parlamentos de jóvenes que organiza el Congreso. Considera que en el plenario celebrado la semana pasada las mujeres se hicieron notar al conformar la mesa directiva y las diversas comisiones.
Para Ponce las políticas adoptadas los últimos años han sido positivas porque han permitido visibilizar más a la mujer, quien “siempre ha tenido más dificultades para acceder a espacios de liderazgo, sobre todo a espacios políticos de alta representatividad”.
Este año la región Tacna, por ejemplo, ha sido representada en el plenario de jóvenes por dos mujeres. “[Las mujeres] tenemos que participar en espacios así. E involucrarnos en la problemática estructural-social como la violencia contra la mujer, la desigualdad, etcétera. Eso se tiene que ver reflejado en los cargos políticos de alta importancia”, desde donde se puede tener un mayor impacto y contribuir mejor al desarrollo del país.
No milita en ningún partido. Su meta es hacer política desde la diplomacia. Considera que pertenece a una generación “que quiere trascender más allá de lo netamente académico, involucrarte en problemáticas sociales, en organizaciones”.
Cuando se le habla de la corrupción y su relación con la política, Ponce recuerda que el trabajo del historiador Alfonso W. Quiroz, Historia de la corrupción en el Perú, ya nos dice que es algo histórico. Ella prefiere aplicar la resiliencia sobre el tema: trabajar y dedicar tiempo para encontrar soluciones a los problemas del país y no perder de vista el lado bueno de la vida.
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2.
La joven abogada Milagros Ampudia tiene 27 años y también suma tres años en la política y en el programa de Parlamento Joven. Ha participado en diversos voluntariados en la región Huánuco, sobre todo en programas de inclusión social para discapacitados.
Ella tiene la mirada de la mujer con discapacidad física en las piernas. Siente que la política –que sus padres le enseñaron como sinónimo de la búsqueda del bien común–, le da una oportunidad valiosa para apoyar a las personas con su condición física.
“Quiero que otros jóvenes, conociendo mi experiencia en el plenario, sepan que los discapacitados también podemos pertenecer y ser parlamentarios jóvenes por nuestras regiones”, dice. Pide al Gobierno y al Legislativo recordar que las personas con discapacidad “también somos ciudadanos”, con voz y voto, “y que promulguen leyes a favor de nosotros”.
Para ella es indispensable modificar la ley de las personas con discapacidad, Ley 29773, para que las rutas de accesibilidad en los espacios públicos sean con una infraestructura adecuada y les permitan desarrollarse como personas.
Lamenta que en Huánuco los partidos políticos no se preocupen en la participación de las personas con discapacidad ni en mejorar la infraestructura de la ciudad. “Allá somos una población muy olvidada y a veces las personas con discapacidad deben pedir limosna. Y solo hay una vacante en las universidad públicas. Debería de aumentarse el número de vacantes para que más personas puedan participar y tener una profesión”.
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3.
A sus 26 años, Dany Noriega también es un político consumado. Cuando ingresó a la universidad se juró nunca participar en política, pero “por cuestiones del destino” llegó al gremio estudiantil de la Universidad Nacional de Cajamarca y desde hace un quinquenio esta actividad es parte de su vida.
No milita en ningún partido político y fue elegido para ser presidente de la mesa directiva del Plenario Nacional. Para Noriega, este tipo de actividades son vitales porque “enseñan a los jóvenes lo que es la función legislativa”. “La juventud es lo más importante del país y desde ya debe de ir trabajando sus propuestas, con base en las carencias que sufre cada región de nuestro país”, opina.
En el plenario, los jóvenes políticos presentaron 10 proyectos, de los cuales pasaron 6 proyectos a discusión a la espera de que los congresistas de la República los tomen en cuenta “para la prosperidad de las regiones”, en temas diversos, entre ellos uno para la implementación del quechua como un curso extracurricular en la educación básica y otro para que todos los jóvenes egresados realicen prácticas preprofesionales.
Dany está evaluando en frío convertirse en un político profesional. Lo primero quiere asegurarse sus ingresos “por mis propios méritos” para no terminar debiendo favores “a empresas o a grupos cuando uno llega al poder, que es lo que se ve en la actualidad”, dice.
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4.
“Uno obtiene las motivaciones [políticas] de diferentes maneras”, explica Jans Valera, parlamentario joven de la región San Martín. En el plenario nacional integró la comisión de Trabajo y Seguridad.
Jans es el segundo miembro de su familia en participar de esta actividad. También fue parlamentario joven su hermano Roy, quien lo motivó a capacitarse y a vivir esta experiencia de participar del plenario. Su hermano ya tomó la política en serio y está aplicando las habilidades que aprendió en el plenario y en otras organizaciones.
“Uno como joven tiene la responsabilidad de cambiar nuestra sociedad. Esta es una oportunidad para hacer las cosas bien y limpiar la política de los malos elementos. La política se trata de ponerse de acuerdo, de llegar a un consenso, más allá de las negociaciones, de obtener un puesto en el Gobierno o un trabajo”, dice.
A diferencia de la mayoría de los participantes del plenario, Valera estudia música, es becario de Beca 18 en la Universidad de Ciencias Aplicadas. “La labor parlamentaria no depende de una carrera en sí, sino de las aspiraciones que uno tenga. Siento una conexión muy grande con el arte y también siento la responsabilidad que tengo de hacer del Perú un país viable. Lo que se busca es que los jóvenes se integren a la política, para purgar a esta de sus malos elementos”.
Está convencido, como los demás participantes del plenario, de que al Perú le urge una reforma política. “Ha habido intentos, pero hay grupos de poder que no desean esto. Pero los esfuerzos, como el de Participación Ciudadana del Congreso, de acercar a los jóvenes, son un intento de llevar a cabo una política decente”.
Cifra:
130 jóvenes a escala nacional participaron en esta edición del plenario.
Datos:
Plenario Nacional Parlamento Joven 2021 se desarrolló del 26 al 29 de abril. El plenario 2020 fue virtual.
Se trata de un programa de formación ciudadana promovido por la Primera Vicepresidencia del Congreso, y ejecutada a través de la Oficina de Participación Ciudadana.
La iniciativa cuenta con el auspicio de la fundación Hanns Seidel (Alemania).
Para participar del plenario los jóvenes deben aprobar un examen con un mínimo de 80 puntos, pasar al plenario regional, donde discuten los proyectos de ley de su región; y luego se elegirán los representantes al plenario nacional.