Opinión
Nutricionista. Presidenta del Frente del Concejo Municipal Contra el Hambre
Ante esta situación, Abilia se vio en la necesidad de conformar una olla común en su vecindario, que son organizaciones de base que se organizan para alimentar, de forma gratuita o a módico costo, a las familias que quedaron desamparadas ante la cuarentena total que se instauró en el Perú luego de que se decretara la emergencia sanitaria en el país, en marzo del 2020.
Las ollas comunes se fueron creando en diferentes distritos de Lima y se fueron situando en las zonas más vulnerables de la ciudad, la mayoría en las zonas altas de los cerros, y fueron reflejando las diversas problemáticas que estas enfrentan, como la falta de acceso a agua potable, electricidad, combustible para cocinar, entre otros.
De acuerdo con los últimos datos reportados por el registro de ollas comunes de Lima Metropolitana, existen alrededor de 2,090 mapeadas y registradas, de las cuales solo el 17% tiene acceso a una conexión a red pública de agua potable, el 33% cuenta con un acceso provisional a energía eléctrica, el 81% de ollas comunes sigue cocinando con leña, mientras que el 61% manifiesta que no recibe algún tipo de asistencia por parte de algún programa de complementación alimentaria municipal.
La indignación y la necesidad de resolver esta situación inspiraron a Abilia a tomar acción y cambiar esta realidad y, para ello, sumó a diversas lideresas de ollas comunes de su distrito, a fin de formar la Red de Ollas Comunes de San Juan de Lurigancho, espacio que fue tocando puertas a diversas instituciones. Así logró integrarse a la Mesa de Trabajo de Seguridad Alimentaria, un espacio multiactor promovido en conjunto con el Frente del Consejo Municipal contra el Hambre* de la Municipalidad de Lima y la FAO Perú, y que incluyó en el debate a diferentes organizaciones de base para la construcción de políticas alimentarias que den respuesta al hambre de la ciudad.
Es en este espacio donde Abilia pudo encontrarse con lideresas de ollas comunes de 17 distritos de Lima Metropolitana, que junto con organizaciones de sociedad civil, centros de investigación, universidades, la cooperación e instituciones públicas, pudieron promover respuestas frente a las problemáticas que se viven diariamente en los territorios y en las ollas comunes.
Uno de los resultados más importantes fue la creación de un registro de ollas comunes, el cual se aprobó mediante el Acuerdo de Concejo N° 220 de la Municipalidad de Lima y gracias al cual se tiene información actualizada del número de beneficiarios y acceso a servicios básicos, visibilizando las carencias que se posee en los territorios y la potencial inseguridad alimentaria que se puede estar viviendo.
El registro sirvió para que lideresas como Abilia promuevan procesos de incidencia mayores en los diferentes niveles de gobierno a fin de que puedan garantizar la provisión de alimentos de primera necesidad, acceso a servicios básicos y asignación presupuestal, además de generar una política nacional que reconozca a las ollas comunes como organizaciones de base temporales. Propuestas que hasta hoy se siguen promoviendo y avanzando desde la Mesa de Trabajo de Seguridad Alimentaria.
Es necesario que se puedan institucionalizar estos espacios multiactor, que den la oportunidad a lideresas como Abilia de discutir de la mano con sus decisores políticos y otros actores del sistema alimentario para generar políticas públicas en conjunto y que sigan potenciando los sistemas alimentarios saludables y sostenibles. Teniendo esta necesidad, desde el Frente del Concejo Municipal Contra el Hambre y con la asistencia técnica de la FAO Perú se promovió también la Ordenanza N° 2277, que aprueba el Consejo del Sistema Alimentario de Lima (Consial), ordenanza que tiene la finalidad de promover la gobernanza alimentaria en la ciudad de Lima, y espacio del que hacen parte las lideresas de organizaciones de base como son las ollas comunes, que diariamente siguen luchando por alimentar a sus familias.
Lideresas como Abilia existen miles en Lima, solo necesitan una oportunidad para ser escuchadas y para que, en conjunto con las autoridades nacionales y locales, y los actores del sistema alimentario, logren construir políticas alimentarias que respondan realmente a las necesidades de la ciudadanía.
*El Frente del Concejo Municipal contra el Hambre es una plataforma municipal integrada por regidoras y regidores comprometidos con el derecho a la alimentación. Nace el 24 de julio del 2020 con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, y la Cooperación Española en el marco del proyecto Iniciativa América Latina y el Caribe sin Hambre.
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