• SÁBADO 28
  • de marzo de 2026

Central

FOTOGRAFIA
Arte, memoria e historia

Conozca Pinta Lima, el proyecto que embellece las escaleras de los pueblos jóvenes


Editor
José Antonio Vadillo Vila

Periodista

jvadillo@editoraperu.com.pe


1. 

“Va a preguntar, ¿dónde están las escaleras más bonitas de Manchay? Y llegará rapidito”. Alicia Justa Terreros es presidenta del centro poblado rural Huertos de Manchay, sector UPIS, en Corazón de Jesús. Hace una semana, las 600 familiares recibieron 24 escaleras bien pintadas y ahora son la envidia de otros asociaciones en las lomas de los cerros del distrito de Pachacamac.

Lo define: “De lejos se ve como una alfombra tendida de colores”. Huertos de Manchay es una comunidad de 26 años, formada por ciudadanos venidos de todo el país; han luchado por años para que les pongan escaleras. Y es la primera vez que un proyecto artístico toma forma en sus laderas.

Los motivos de las escaleras fueron tomadas en acuerdo entre los vecinos y los artistas que la Gerencia de Cultura de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) puso a disposición como parte del proyecto Pinta Lima.

“Como aquí hay escasez de agua lo que añoramos es lo verde; y en las actividades comunales hay ese compromiso, unión, amor con el que trabajamos por nuestro sector. Y también queríamos que las escaleras sean multicolores y con figuras geométricas, como de las culturas prehispánicas. Todo eso se reflejó en los diseños”, cuenta Alicia.

Los vecinos y vecinas trabajaron en jornadas comunitarias junto a los artistas Pavel y Orestes. Como el sol es muy fuerte en Huertos de Manchay, había jornadas que pintaban las escaleras de noche o de madrugada para poder avanzar.

FOTOGRAFIA

2. 

Se llama Monte Calvario y antes era un basural coronado con una pequeña capilla. Luego, los vecinos lograron sacar la basura y le dieron forma al asentamiento humano. Desde hace unas semanas, cuenta con 400 metros de escaleras muralizadas.

La artista multidisciplinaria Caro Paz trabajó aquí y en el AA. HH. Señor de la Misericordia, ambos en La Balanza, Comas. En las reuniones previas, los vecinos querían resaltar en sus escaleras el orgullo del barrio. La artista armó los bocetos, se debatieron las ideas y el resultado es “una síntesis de mi estilo y de lo que ellos, los montecalvarinos, querían para sus cinco escaleras”.

En la zona, cada tarde cae un sol intenso; por ello, los girasoles están presentes en los dibujos junto a otras flores, que son una metáfora de la vida que floreció en lo que fue un basural. Y también hay imágenes relacionadas con la yunza, una festividad que caracteriza a Monte Calvario, donde viven muchos migrantes de la sierra. Y no podía falta el elefante blanco, pues los vecinos juran que la loma del cerro tiene la figura echada de este gran mamífero.

En el AA. HH. Señor de la Misericordia, fue una experiencia distinta: los vecinos pidieron mucho verdor y flores en el diseño de las escaleras porque como en la zona falta agua, por lo menos con el arte pueden tener áreas verdes. Además, las flores de diversas regiones les recuerdan el origen pluricultural de sus vecinos. El diseño celebró ese orgullo por la diversidad del país.

“Me parece que Pinta Lima, a nivel cultural, es superenriquecedor porque nos permite trabajar con el arte urbano en distintas partes de Lima, en lugares remotos o de difícil acceso. Y los artistas hemos podido hacer un trabajo en conjunto, sin perder nuestro estilo, con las comunidades. Sin ellos no hubiera sido posible. Poco a poco se está dando la importancia debida al arte urbano o arte mural. Se está visibilizando el efecto en la población, sobre todo en la salud mental social: el arte es una herramienta poderosa que todavía en el Perú no se valora como debería”, dice Caro Paz.

FOTOGRAFIA

3. 

“Este trabajo tiene un efecto global”, asegura el artista Xomatok. Las escaleras y el mural que ha trabajado con los vecinos del AA. HH. Los Alisos del Amauta, en Ate, ha sido comentado en revistas de Turquía, Hong Kong y Brasil, donde lo toman como ejemplo.

En esta comunidad ateña la gran mayoría de vecinos son migrantes de la región Junín, además hay presencia de muchas madres jóvenes. Por ello, se optó por que el diseño se inspiraría en los colores e iconografías de las tradicionales llicllas o mantas. A las intervenciones, el artista añadió un lenguaje contemporáneo.

Las escaleras las intervinieron en sesiones comunitarias cada domingo. Participaron desde niños hasta personas mayores de 60 años. Le gustaba porque fue como una terapia para las madres que se sentían relajadas y se motivaban porque mejoraría el panorama de su barrio. “En Los Alisos hay una unión muy fuerte; es muy seguro, hay un respeto muy marcado, lo que habla muy bien de esta comunidad”, dice Xomatok, que, a modo personal, también ejecutó un mural.

FOTOGRAFIA

4. 

Sobre el proyecto Pinta Lima que se enfoca en la intervención artística o muralización de las obras públicas sociales, la gerenta de Cultura de la MML, Fabiola Figueroa, explica:

“Como gestión municipal le hemos dado un añadido a la gestión de obras públicas sociales. Un enfoque para generar espacios más humanos, inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Al participar los vecinos desde las ideas, con sus historias y memorias, hacen suya la obra. Y se involucra hasta los niños, niñas y adolescentes”.

Si bien Pinta Lima ha priorizado trabajar sobre obras nuevas, no hay exclusión que el trabajo sea sobre obras de anteriores gestiones, a las cuales se han dado mantenimiento y se han embellecido, como sucedió en zonas de Villa El Salvador.

“Desde esta gestión, estamos preocupados por fortalecer las identidades locales. La frase de Pinta Lima es ‘el lienzo de nuestra diversidad’. Son lugares donde se va a ir pintando esas identidades que también son historias y memorias de nuestra ciudad. Ahora las escaleras son espacios individualizados”, dice.

Además de embellecer el espacio urbano, para los niños y adolescentes, muchos de los cuales no han podido acceder a la educación virtual, el proyecto les ha permitido conocer más de colores y formas, imaginar espacios y reconocer a los íconos de sus comunidades.

Otro elemento positivo de Pinta Lima es la resiliencia. Sobre todo para las mujeres, opina Figueroa. Ellas organizaban sus actividades para tener libre los sábados y domingos por la tarde y sentarse a pintar, compartir y cantar con sus amigas.

Debido a las múltiples solicitudes de otros AA. HH., para el 2022 el programa Pinta Lima continuará pintando escaleras y se ampliará para muralizar otros espacios como las losas deportivas. Es un pedido de los vecinos.

Cifra:

179 escaleras y 12 muros de contención y losas ha intervenido Pinta Lima.