• DOMINGO 5
  • de abril de 2026

Política

FOTOGRAFIA
Minsa aprueba el Plan Nacional de Implementación de Redes Integradas de Salud

Mejorarán acceso a los servicios de salud

El objetivo es mantener sanas a las familias y si caen en enfermedad evitar la progresión a discapacidad.

El objetivo principal del documento técnico, aprobado mediante la Resolución Ministerial N° 969-2021-Minsa, es implementar las RIS a escala nacional de manera progresiva, planificada, sistemática y sostenible, toda vez que transforman la organización actual de los servicios para mejorar la respuesta del Sistema Nacional de Salud.

Nuevo modelo

Asimismo, establece el marco normativo para la conformación y funcionamiento de las RIS y da lineamientos que permitirán el proceso de integración de las instituciones prestadoras de servicios de salud (Ipress) públicas, privadas y mixtas en los territorios de estas redes.

El modelo de la organización en RIS se centra en la persona, familia y comunidad, de modo que el propósito es mantenerlas sanas y, si caen en enfermedad, restablecer su condición de salud, evitando la progresión a discapacidad.

Es preciso anotar que el Perú tiene un patrón de doble carga de enfermedad. Las enfermedades transmisibles, perinatales y nutricionales continúan ocasionando un número importante de años de vida saludables perdidos, mientras que las enfermedades no transmisibles requieren tratamientos y cuidados a largo plazo y pueden devenir en discapacidad.

Características

En ese contexto, cada RIS está caracterizada por la delimitación de la población y el territorio, en unidades territoriales sanitarias, y su relación con las carteras de servicios de salud.

Asimismo, se estructura a través de cuatro dimensiones: prestación, gestión, financiamiento y gobernanza, cada una de ellas engloba atributos esenciales para que funcione, de acuerdo al presente plan que tiene un periodo de ejecución del 2021 al 2023.

Esta organización mejora la accesibilidad del sistema, reduce la fragmentación del cuidado asistencial, responde mejor a las necesidades y expectativas de las personas, reduce la utilización excesiva de servicios y exámenes diagnósticos, genera mejoras en la economía de escala, entre otros beneficios.