Editorial
La pandemia del nuevo coronavirus ha incrementado todavía más la relevancia de la conectividad, pues por razones de seguridad sanitaria muchas actividades han dejado de ser presenciales y se llevan a cabo de forma virtual mediante las diversas plataformas de comunicación digital. Es el caso, por ejemplo, de la educación en todos sus niveles, que debió pasar a la modalidad remota con el propósito de proteger a los estudiantes de la infección por covid-19.
En nuestro país, la pandemia ha llevado al primer plano de importancia la urgencia de mejorar la conectividad. Existe un déficit en ese ámbito que afecta especialmente a las localidades más alejadas y rurales. De acuerdo con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), el 34% de ciudadanos que habitan en ese ámbito no tiene acceso a internet ni la posibilidad de contar con un teléfono celular debido a la falta de infraestructura adecuada. Del mismo modo, la Red Dorsal de Fibra Óptica solo era usada en un 4% de su capacidad integral.
Este déficit es todavía más preocupante en el campo educativo porque impacta directamente en el acceso a la educación de aquellos estudiantes que viven en zonas rurales carentes de la infraestructura apropiada para asegurar una conexión óptima. En consecuencia, un significativo número de ellos no cuenta con la oportunidad de asistir a las clases virtuales. Del mismo modo, los problemas de conectividad también frenan la expansión de proyectos que impactan en la salud de la población, como la telemedicina, que no puede desarrollarse a plenitud y llegar a todas las zonas proyectadas.
Frente a este panorama, el Gobierno ha tomado medidas con miras a superar esta brecha. El ministro de Transportes y Comunicaciones, Eduardo González, informó que se reactivaron tres proyectos de fibra óptica en regiones y que próximamente entrarán en funcionamiento seis más. Asimismo, subrayó que en la Amazonía, región que también presenta un alto déficit de conectividad, se ha puesto en marcha la iniciativa Conecta Selva, mediante la cual se instala internet satelital en beneficio de 1,316 instituciones en el corto plazo.
Asimismo, indicó que la meta del Ejecutivo es conectar 1,000 nuevas plazas con internet libre y gratis al 28 de julio, mientras que el objetivo para el próximo año es que 6,500 tengan esa ventaja. Además, destacó el impulso a la conectividad 5G y expresó su confianza en que se extienda a la mayor parte del país lo antes posible.
Todos estos proyectos demandan una inversión de aproximadamente 2,500 millones de soles, cantidad que está asegurada, según el Ejecutivo, porque se trata de cerrar una de las brechas más importantes que aún subsisten en el Perú, tarea que debe continuar el próximo gobierno.