Con la composición pictórica fotográfica del Combate del 2 de
Mayo de 1866, Courret obtuvo la medalla de oro en la Exposición
Nacional de 1869.
El lunes 9 de marzo de 1863, un anuncio apareció en la prensa limeña: en el número 197 de la calle de la Unión –hoy jirón de la Unión– iniciaba sus funciones el taller Fotografía Central, a cargo de los hermanos Eugene y Aquiles Courret. “Nuestros precios serán de lo más reducidos. Nos encargamos de todos los trabajos relativos a la fotografía, conforme a los progresos y el estado en que se halla actualmente este arte”, refería el comunicado.
Libro de personajes
Hay dos grandes temáticas en el trabajo del famoso estudio fotográfico. Jason Mori, encargado del Archivo Courret de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP), lleva cerca de dos décadas como celoso guardián de ese legado gráfico. El 98% del trabajo, dice, se dedicó a los personajes y lo restante a los lugares. “Hablamos sobre todo de Lima, aunque también periódicos y grabados sueltos hablan de que Courret hizo fotografía en Cañete y el norte del Perú”, sostiene Mori.
En el estudio del jirón de la Unión de Eugene Courret se fotografiaron la mayoría de presidentes del país, abogados, literatos, militares, deportistas, científicos, toreros, familias y personajes comunes a esa Lima que ya no está. Fotografiar a anónimos tenía doble fin. Por un lado, Courret continuó el trabajo que hizo Pancho Fierro a través de sus acuarelas, y también fue un catálogo que adquiría, sobre todo, el público extranjero.
De la pequeña urbe de entonces se retratan sus calles, plazas, el hospital 2 de Mayo, teatros, el cementerio Presbítero Maestro, inclusive el Ferrocarril Central. Hay imágenes duras de cómo quedaron Lima y Chorrillos tras la llegada de los chilenos, y otros hechos históricos, como la revolución de Nicolás de Piérola (1895). La mayoría de los personajes que posan lo hacen con el rostro rígido. Eso se debía a los prolongados tiempos de exposición que se necesitaban para lograr la fotografía, para lo cual utilizaban collarines especiales que los sujetaban desde los pies hasta el cuello.
Destino del archivo
El estudio fotográfico fundado por Eugene Courret estuvo en servicios desde 1863 hasta 1935, año en que quebró. El local principal tiene una fachada de arquitectura art nouveau que hasta hoy se puede apreciar en la cuadra tres del jirón de la Unión. Dicha fachada no fue del estudio original sino la hizo Adolphe Dubreil, uno de los mejores operarios del estudio, quien en 1887 lo recibió en transferencia.
Se calcula que el archivo original del estudio fotográfico, al momento de quebrar, tenía más de 150,000 placas (negativos). Dubreil repartió entre los trabajadores el archivo y así los compensó. Uno de ellos se apellidaba Rengifo. Con los años reunió parte del archivo, algo más de 53,000 negativos. Fue su familia la que en 1986 vendió el archivo Courret a la BNP, cuando el histórico librero Juan Mejía Baca era el director de esta institución. Otros 10,000 negativos están en poder del Centro de la Imagen.
Mirada a una época
Jason Mori, de la BNP, explica que entre placas de vidrio y acetato, la biblioteca posee alrededor de 54,000 negativos más 500 en positivo, entre fotografías originales y copias, en papel albuminado, por lo cual la BNP cuenta con el más grande archivo del fotógrafo francés y sus colaboradores.
El especialista desenvuelve con sumo cuidado una de las placas que se protegen en papel libre de ácido, que evita que se desprenda la emulsión de gelatina de plata de las placas que contienen las imágenes. El depósito donde reposan estas placas es casi un santuario que se mantiene a 20 grados centígrados de temperatura, con una humedad que no excede el 65%.
La autenticidad de las fotografías modelo gabinete y las de tamaño tarjeta de visita figura en los negativos y en el conjunto de catálogos y cuadernos de registro; en estos últimos se consignaban los nombres de los clientes, fecha por fecha; así Courret ofertaba sus trabajos. para que los interesados los reprodujeran.
Mori explica que la BNP ha digitalizado, desde inicios de la década de 1990, las 54,000 imágenes que posee y las ha puesto a disposición del público. Si bien se redigitalizó parte del archivo, hay proyectos para hacerlo en forma total, pues hoy las condiciones técnicas son mejores que hace dos décadas.
En los últimos años se montaron diversas exposiciones que muestran a personajes de la Lima que se fue: amas de leche, retratos post mórtem (famosos hasta inicios del siglo pasado), las novias de negro (que no fueron exclusivas de la época de la Guerra con Chile). Así, la BNP tiene diversos proyectos para montar exposiciones con su valioso archivo. Tal vez en 2014 la primera sea una nueva exhibición de fotografías post mórtem del siglo XX