• LUNES 27
  • de julio de 2026

Opinión

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PUNTO DE VISTA

Perú, país minero


Editor
Ricardo Montero

Periodista


Perú es un país minero y no es posible que pueda dejarlo de ser, menos aún en esta coyuntura. La minería sostiene a la economía nacional, como la columna vertebral sostiene erguidas a las personas. Sin ella, se desmoronarían todos los programas de ayuda social y los planes para dejar atrás la recesión del 2020.

Es importante tener en cuenta que de cada 100 dólares que ingresan al país por exportación de bienes y servicios, 60, aproximadamente, provienen de la venta de metales y minerales. En enero último, el valor de exportación de los productos mineros alcanzó los 2,547 millones de dólares, según el Ministerio de Energía y Minas. En el mismo periodo, las exportaciones de productos no tradicionales, entre ellos los agropecuarios, pesqueros, textiles, etcétera, fueron de 1,291 millones de dólares.

A febrero de este año, se estimaba que la actividad minera daba trabajo a 211,851 personas. Este nivel es posible por el alto monto de inversión ejecutada, que en el 2020 fue de 4,300 millones de dólares. Para este año se esperan 5,200 millones de dólares, y se proyecta 6,000 millones para el 2022.

Tenemos que ponerle mucha atención a esta actividad, pues los países desarrollados, entre ellos China, uno de nuestros socios comerciales, en su afán de recuperar el tiempo perdido durante la pandemia, aumentarán la demanda por metales como el cobre, del que el Perú es el segundo mayor productor en el mundo.

En un informe titulado “El cobre es el nuevo petróleo”, el banco Goldman Sachs prevé que el precio del metal promedie los 11,000 dólares por tonelada durante los próximos 12 meses, y estima que al 2025 podría alcanzar los 15,000 dólares la tonelada.

En consecuencia, el problema en el Perú no es debatir si debe o no debe existir minería, el tema de fondo es cómo distribuir los miles de millones de dólares que genera esta actividad, y la mejor alternativa no es entregar directamente el dinero a los pobladores porque se disminuye la posibilidad de usarlo inteligentemente para construir obra pública.

Es sorprendente encontrar que las empresas mineras hayan transferido más de 67,000 millones de soles por canon minero, regalías mineras y otros tributos desde el 2000, y es indignante entender que el gobierno central, y los regionales y locales no hayan tenido capacidad para invertir adecuadamente ese dinero.

Solo un cuarto de esos 67,000 millones de soles hubiera bastado para cerrar la brecha en atención de salud. Hoy, sin embargo, vivimos un drama: decenas de miles de compatriotas pierden la vida víctimas del covid-19, la mayoría por falta de equipamiento en los hospitales y por escasez de profesionales especializados. Actuemos con responsabilidad, sin despilfarrar dinero y apuntando a construir una nación fuerte. Consensuemos un plan nacional para utilizar la minería como motor del desarrollo del país, sea quien fuere el que vaya a ganar las elecciones.


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