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LITERATURA

Hablemos de Vallejo: 'Considerando en frío, imparcialmente' y los Poemas humanos


Editor
José Antonio Vadillo Vila

Periodista

jvadillo@editoraperu.com.pe


La tarde del martes 17, Francisco Sagasti terminó su primer mensaje como presidente de la República recitando ‘Considerando en frío, imparcialmente’, de César Vallejo (1892-1938).

Inmediatamente, las redes sociales “estallaron”. El poema del bardo peruano más universal fue tendencia, ganó likes, retuits, se compartió; sin embargo, la librería El Virrey de Miraflores informa que “no hubo un cambio en la demanda de las obras de Vallejo”.

“Estamos ante un poema muy dialéctico, que apela a los opuestos. En el nivel del formato del poema, Vallejo trabajó, al inicio, parodiando el lenguaje y el formato de sentencia judicial, utilizando términos muy retorizados como ‘considerando’ y ‘examinando’”, comenta Jorge Valenzuela Garcés, profesor de la Maestría en Escritura Creativa de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Hay, agrega, un viaje dentro del poema para acercarse al hombre desde una emoción no racional sino comprensiva, que implica una mirada solidaria, amorosa al ser humano.

Poemas humanos

La viuda Georgette Vallejo editó en 1939, junto con el historiador Raúl Porras Barrenechea, los Poemas humanos, compilando los versos escritos por el bardo posteriores a Trilce (1922) y que no formaron parte del otro volumen póstumo, España, aparta de mí este cáliz (1939), que era orgánico.

En César Vallejo. Poesía completa (Lima, Ediciones Copé, 2012), el crítico Ricardo González Vigil recuerda que hay un “criterio lícito vallejista” para rotular, de acuerdo con un ordenamiento “cronológico”, el libro como Poemas humanos (PH). Cita, a su vez, que críticos vallejianos, como el hispanista italiano Roberto Paoli, consideran que es ya vulgata lectio, y que no se puede cambiar.

Los originales mecanoscritos del poemario están redactados en tinta roja y fueron donados por Georgette Vallejo (1904-1984) al Hogar Clínica San Juan de Dios. González Vigil comenta que estos textos pertenecen a inicios de los años de 1930 junto a otros en tinta negra, “estos últimos con fecha o sin fecha al calce (los que carecen de fecha abundan en tachaduras y correcciones a mano, cual si estuvieran menos avanzados en el logro de una versión “definitiva”)”, escribe el literato.

Una opinión distinta tiene el doctor Ricardo Silva-Santisteban, quien ha realizado ediciones de la poesía de Vallejo en el Perú y España; con la Pontificia Universidad Católica, con la editorial Visor y con la Cátedra Vallejo.

“El libro Poemas humanos no existe. Vallejo no llegó a ordenar su libro y menos ponerle el título. Él los escribió hasta el final de sus días, por lo menos los copió. Y les fue poniendo esas fechas. Era un libro de poemas sueltos. Yo le puse el título Poemas 1923-1938, que es el período en que se escribieron muchísimos”, explica Silva-Santisteban, a quien le pareció que el presidente Sagasti citó mal al poeta. “Fue un ripio en el discurso”, opina.

El crítico Julio Ortega, autor de César Vallejo. La escritura del devenir (2014), afirma que España, aparta de mí este cáliz, el volumen póstumo de Vallejo, “es su mayor producto literario”. Silva-Santisteban coincide con esta aseveración.

Complejo Vallejo

El citado Ricardo González Vigil incluye a ‘Considerando en frío, imparcialmente’ dentro de PH, estrictamente como los poemas sin fecha, mecanografiados en letra roja, al igual que el famoso ‘Piedra negra sobre una piedra blanca’.

Vallejo no titulaba los poemas sino que tomaba el primer verso. Es el caso de ‘Considerando en frío...’.

Para Jorge Valenzuela Garcés, si Trilce es la cumbre de la vanguardia y España, aparta de mí este cáliz, la cumbre de la poesía realista-humanista. PH representa a la cumbre de la poesía existencialista de Vallejo, donde muestra “un manejo de todos los recursos que él ha venido explotando en su poesía anterior; hay huellas de la vanguardia, pero también hay un trasfondo ideológico fuerte vinculado con el marxismo”.

“El poema es dialéctico, tiene un trasfondo ideológico fuerte. Pero hay momentos como el verso que dice ‘Considerando/ que el hombre procede suavemente del trabajo’, donde el adverbio ‘suavemente’ problematiza la idea radical que está en Federico Engels [“El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre”]. Recordemos que a fines de los años veinte, Vallejo se declara abiertamente comunista, pero no es un marxista ortodoxo, sino un hombre de su tiempo, que sabe cuál es la condición humana volcada a la contradicción. Y sobre las bases de esas limitaciones apuesta por la dimensión emocional, sentimental del ser humano”, acota.

Recuerda que ‘Considerando en frío...’ es uno de los poemas más paradigmáticos de PH, ya que busca “destruir el lenguaje objetivo, el lenguaje que tiende a reducir al hombre a simples procesos, a procedimientos, para restituirle lo absolutamente emocional, sentimental, que es lo que para Vallejo debía ser la tarea del artista: la reconciliación con el ser humano en su dimensión completamente vital, sincera”. Por ello, opina que escuchar este poema emociona.

Poeta vigoroso

Ricardo Silva-Santisteban, autor de César Vallejo y su creación literaria (2016), comenta que “a Vallejo se le quiere ubicar como poeta marxista, pero en otros poemas lo que hay es la expresión de un poeta vigoroso que habla sobre distintas cosas acerca de la existencia humana”.

Uno de esos elementos es la huella cristiana en su poesía, la cual, advierte, algunos marxistas han tratado de desaparecer. Sucedió en el 2018 en el congreso vallejiano desarrollado en Salamanca, España, recuerda Silva-Santisteban, donde un crítico marxista “se atrevió a criticar a uno de los grandes críticos italianos, que fue el profesor Roberto Paoli, quien tradujo y editó a Vallejo en edición bilingüe”.

En Vallejo, explica Silva-Santisteban, la religión está presente porque sus dos abuelos fueron sacerdotes. “Se trataba de un hogar cristiano y eso permaneció en él, pese a su conversión al marxismo, usted sigue encontrando una serie de símbolos cristianos en su obra. Eso se ve muy claramente en España, aparta de mí este cáliz”.

Poder de la literatura

Para el escritor Jorge Valenzuela, es indudable que al ser incluido dentro del discurso del presidente Sagasti, el poema ha llegado a distintos segmentos de la sociedad.

“Yo sí creo en el poder de la literatura. La narrativa es el relato épico del cambio de la transformación, pero que un poema tan difícil como ‘Considerando en frío’ se haya viralizado es todo un fenómeno literario. Implica un manejo del código poético, una comprensión de la manera cómo Vallejo trabaja. Tal como sucede en el poema ‘Masa’, donde revive a un muerto, en este poema todos nos sentimos abrazados por esa emoción de Vallejo, por ese reconocimiento de nuestra pequeñez”, dice.

Para adolescentes

¿Se puede aprovechar y recitar en los colegios ‘Considerando en frío…’? Jorge Valenzuela y Ricardo Silva-Santisteban coinciden en que para dar este paso en las aulas (hoy virtuales) se necesita de un buen profesor de Literatura. Será el dínamo para que se comprenda a cabalidad el sentido de los versos.

Silva-Santisteban recuerda que en los colegios se enseña Los Heraldos Negros (1918). “Es un poema muy malo de Vallejo. Debe de tener 10 a 12 poemas muy buenos en ese libro; los demás son muy malos. Pero es el libro que se les enseña a los alumnos, cuando lo que se les debería enseñar es una antología de Vallejo y explicarlo, como hacen en otros países con sus poetas”, opina el investigador, quien ha elaborado una edición comentada sobre el poeta más difícil de la literatura peruana: José María Eguren.

Las antologías comentadas, explica Silva-Santisteban, son muy importantes y tienen una gran demanda entre los lectores. “Un César Vallejo comentado es un libro que se podría hacer. Hay muchísimos comentarios y tesis de profesores peruanos y extranjeros, en castellano, inglés, francés. Creo que sería la mejor forma de enseñar a Vallejo”.


Considerando en frío, imparcialmente

   Considerando en frío, imparcialmente,

que el hombre es triste, tose y, sin embargo,

se complace en su pecho colorado;

que lo único que hace es componerse

de días;

que es lóbrego mamífero y se peina...


   Considerando

que el hombre procede suavemente del trabajo

y repercute jefe, suena subordinado;

que el diagrama del tiempo

es constante diorama en sus medallas

y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,

desde lejanos tiempos,

su fórmula famélica de masa...


   Comprendiendo sin esfuerzo

que el hombre se queda, a veces, pensando,

como queriendo llorar,

y, sujeto a tenderse como objeto,

se hace buen carpintero, suda, mata

y luego canta, almuerza, se abotona...


   Considerando también

que el hombre es en verdad un animal

y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza en la cabeza...


   Examinando, en fin,

sus encontradas piezas, su retrete,

su desesperación, al terminar su día atroz, borrándolo...


   Comprendiendo

que él sabe que le quiero,

que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente...


   Considerando sus documentos generales

y mirando con lentes aquel certificado

que prueba que nació muy pequeñito...


   le hago una seña,

viene,

y le doy un abrazo, emocionado.

¡Qué más da! Emocionado... Emocionado...

César Vallejo (1934-1935)

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