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  • de octubre de 2026
UN SUPLEMENTO DE DIARIO OFICIAL EL PERUANO

Puro sabor. Marco Campos considera que a los programas de música criolla les falta apostar por los nuevos valores. Foto: difusión

El otro yo

Marco Campos: “yo soy de la música, del escenario”

Tras largos años en México, el cantante y percusionista habla sobre las herencias que han marcado su camino y su faceta actual al frente de Rumba Afroperuana.
22/10/2026 - Estos dos años han sido muy importantes en la carrera artística de Marco Antonio Campos Olivares. En 2025, el Ministerio de Cultura reconoció su alta calidad como Personalidad Meritoria de la Cultura Peruana y, este año, publicó su primer álbum en solitario: 8 + 3, ganador de los Estímulos Económicos de la Cultura. Además, a mediados de año estuvo en Europa llevando la fuerza de la música y el baile afroperuano, gira en la que acumuló aplausos.

-Ud. es uno de los músicos que proviene de doble linaje artístico.

-Sí, de los Campos y los Vásquez. Mi papá es Ronaldo Campos, fundador de Perú Negro. Él vivió en Cañete con mi abuela “Chila” de la Colina. Ella le dio varias canciones que nadie había escuchado, sin autor, y él las usó en Perú Negro para hacer danzas como el “Torito pinto” y también le dio parte del “Toro mata”. 

-¿En casa lo incentivaron a ser músico? 

-Me siento muy orgulloso de ser Campos, pero fui criado con los Vásquez. Tuve la suerte de conocer a mi abuelo, Porfirio Vásquez, y a todos mis tíos [entre ellos, Vicente y Abelardo Vásquez]. Mi mamá, Olga Olivares Vásquez, bailaba con ellos. Tanto yo como mis primos Vásquez Goyeneche y Vásquez Matamoros tuvimos esa suerte. Mis tíos nos hacían bailar, tocar. Y a mí eso me encantaba. Sentía que era lo mío. 

En ese ambiente, con sus primos Vásquez y las hermanas Valencia, a inicios de los años setenta, integró el grupo Los Herederos. Quien no bailaba tocaba la percusión, recuerda. “Eso fue cuando teníamos como 12, 13 años. Y a los 14, en 1974, entré a las ligas mayores, a Perú Negro”. 

Marco Campos pasó del baile a la música. “Primero fue el baile y la percusión, y a mí me encanta ser cantante. Fui bailarín profesional, pero ahora ya no mucho, porque me duele la rodilla, pero tengo que moverme. 


A su pasaporte le sobran sellos. Suma innumerables giras por toda América y Europa, trabajando con Perú Negro, con portentos como Eva Ayllón, Tania Libertad, Armando Manzanero y Marco Antonio Muñiz, entre otros artistas. 

“Yo llegué en 1987 a México cuando estaba para cumplir los 27. Fuimos por tercera vez con Perú Negro al Festival Cervantino. Ahí decidí quedarme, trabajando con Tania Libertad como percusionista. Me quedé hasta hace tres años. Allá tengo tres hijos y dos nietos. Me fascina México. Trabajaba en otra cosa, pero en mi cabeza y en mi corazón yo soy de la música, soy de escenario. Entonces me vine. Ahora estoy al frente de Marco Campos & su Rumba Afroperuana.

-¿Definiría a Rumba Afroperuana como un grupo de fusión? 

-Sí, hacemos fusión. Todo el mundo sabe que cuando se dice rumba es rumba cubana más que todo, pero en mis presentaciones la gente se para y goza y se arma un rumbón. Entonces dije “esto se llama la rumba afroperuana, aunque mucha gente me ha dicho que no diga rumba”. Pero es mi gusto, y así se quedó. 

-¿Cuáles son sus planes inmediatos?

-Bueno, seguir chambeando por acá. El 24 de este mes estamos en la Peña Don Porfirio. Me han hablado unos “sobrinos” de Chincha para ir el próximo mes a tocar en la peña que están haciendo. Y tengo que volver el próximo año a Chile. Todo lo que salga, bienvenido sea.

-¿Y qué falta para lograr el posicionamiento de la música afrocolombiana o afrocubana? 

-Falta más difusión para los nuevos artistas. Mira, yo tengo el disco 8 + 3 y en la radio no se escucha porque los programas criollos solo ponen a cantantes muertos. Tenemos excelentes cantantes y compositores, pero no nos dan chance. Si hubiera un espacio, se escucharía todas las nuevas propuestas que hay, y que son buenas. 

-En cambio, el trabajo de los zapateadores se revaloriza gracias a su trabajo y el de otros maestros. 

-Y hay que reconocer, aunque mucha gente me diga que no, que don Porfirio Vázquez Aparicio, mi abuelo, fue el primer promotor de todo eso. Él siempre decía “mis mejores alumnos en el zapateo son Vicente Vásquez y Ronaldo Campos”. Mi papá era recontraelegante para zapatear. Yo, gracias a Dios, aprendí de él. Me encantaba verlo zapatear, tocar el cajón... 

-¿Y qué lo mantiene vital sobre el entarimado? 

-Ajá, todo lo que aprendí. Cuando veía a mis papás bailar, a mi tío Abelardo cantar con todos, se me ponía la piel de gallina. Yo me alegraba y decía “algún día haré algo así”. Y eso fue el fin, porque en verdad, te lo digo, yo nací para esto, para hacer música para la gente. Para eso nací. 


Datos:

- El sábado 24 a las 10 p. m. Marco Campos & su Rumba Afroperuana se presentan en la Peña Don Porfirio (Manuel Segura 115, Barranco).

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(FIN) JVV/JVV