Opinión
Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en Perú
Hace cerca de ocho décadas, la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH), elaborada por representantes de todas las regiones del mundo y adoptada por los Estados Miembros de las Naciones Unidas, definió aquello que toda persona necesita para vivir con dignidad y prosperar. Desde entonces, la DUDH ha inspirado más de 80 declaraciones y tratados internacionales, convenciones regionales y normas nacionales que conforman un robusto sistema jurídico para promover y proteger nuestros derechos, y mejorar las condiciones de vida.
Hoy, en un mundo que atraviesa cambios profundos y múltiples crisis, la promoción y protección de los derechos humanos resulta vital.
¿Qué es lo esencial en nuestro día a día? Respirar aire limpio, vivir sin violencia, alimentarnos adecuadamente o decir nuestras ideas sin temor… La medida en la que podemos realizar estas u otras acciones fundamentales para nuestras vidas refleja el ejercicio de nuestros derechos humanos o revela las barreras que aún impiden disfrutarlos plenamente.
Los derechos humanos no se pueden quitar ni se pueden perder. Todos los derechos–civiles, políticos, económicos, sociales y culturales– son importantes y están conectados. Para vivir con dignidad, necesitamos todos nuestros derechos. Sin embargo, como recuerda el secretario general de la ONU, António Guterres, el espacio cívico se ha reducido en muchas partes del mundo, mientras persisten graves violaciones e indiferencia por el sufrimiento humano.
Cambiar esta realidad exige sumar esfuerzos. Un paso crucial es fortalecer el conocimiento sobre el valor de los derechos humanos y promover el diálogo. Con ese propósito, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, junto con el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Biblioteca Nacional del Perú y las embajadas de Alemania, Francia, Reino Unido, Países Bajos y la Unión Europea, han coorganizado el festival de cine “Derechos humanos: lo esencial de cada día”. El festival busca promover la conexión de las personas con la importancia de los derechos humanos en la vida cotidiana y motivar la reflexión sobre su relevancia para construir juntos un futuro mejor.
Nuestros derechos humanos son el cimiento de una vida digna, de una convivencia pacífica y de nuestras aspiraciones de progreso. Hacer realidad, para todas las personas y en cada momento de sus vidas, el compromiso asumido por los Estados hace casi 80 años es un imperativo de nuestro tiempo y demanda el esfuerzo de todas las instituciones y de cada uno de nosotros.