Tipo de cambio:

Compra: 3.383

Venta: 3.386


Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
JUEVES 5

de diciembre de 2019

Violentas protestas cambiaron cara a Chile

Se cumple un mes del inicio de manifestaciones.Debate se centra hoy en una nueva Constitución Política.

19/11/2019


Santiago de Chile

AFP

Chile marcó ayer con diversos actos un mes de un torbellino de protestas –pacíficas y violentas– para exigir un mejor reparto de la bonanza e implementar políticas de bienestar social en una población que se queja de los “abusos” de un modelo económico próspero solo para algunos.

Lo que comenzó con estudiantes de secundaria negándose a pagar el billete de metro derivó en la más profunda crisis social desde el retorno a la democracia tras la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), cambiándole en 30 días la cara al país y modificando por completo la agenda del derechista Sebastián Piñera y del Parlamento.

Carta Magna

Si hasta antes del 18 de octubre los alcances de una sequía que se extiende por 10 años y los efectos del cambio climático dominaban la agenda, hoy el país discute sobre una nueva Constitución –que reemplace la heredada de la dictadura– junto a una profunda reforma al sistema de pensiones, de salud y educación, que centran las preocupaciones de los chilenos que ahora dicen “basta a los abusos”.

“En las últimas cuatro semanas, Chile cambió; los chilenos cambiaron, el gobierno cambió; todos hemos cambiado. El pacto social bajo el cual habíamos vivido se resquebrajó”, señaló Piñera, en un mensaje al país la noche del domingo en el que celebró el acuerdo político que permitiría el cambio constitucional.

Plebiscito

Después de intensas negociaciones, el Congreso chileno aprobó el viernes un acuerdo para llamar a plebiscito en abril del próximo año para decidir cambiar o no la Constitución y escoger el mecanismo por medio del cual se haría el cambio: una asamblea constituyente o una convención mixta, integrada en partes iguales por asambleístas y congresistas.

En 30 años de democracia no había prosperado ningún intento por reformar la Constitución que en 1980 redactó la dictadura y que logró aprobar en un cuestionado plebiscito, con disposiciones que aseguraron el poder de los grupos conservadores incluso una vez restaurada la democracia.

Respaldo público

“Estamos todos conscientes de que estábamos con una camisa de fuerza que era una Constitución heredada, pétrea, que no se podía cambiar”, señaló el ex presidente socialista (2000-2006) Ricardo Lagos, en entrevista con CNN-Chile.

Una encuesta de la privada Cadem reveló que un 67% de los chilenos considera “bien o muy bien” el acuerdo constitucional, a partir del cual se unieron los partidos de gobierno y de la izquierda opositora, que hasta antes del estallido no lograban consensuar posiciones. Se espera que el pacto sea la llave para calmar la furia de las calles.