Tipo de cambio:

Compra: 3.590

Venta: 3.592


Año de la Universalización de la Salud
SÁBADO 26

de setiembre de 2020

APROXIMACIONES

La gestión de los recursos en salud

El domingo 7 de abril se conmemoró el Día Mundial de la Salud, con el lema ‘Salud universal: para todos y todas, en todas partes’, que sería la meta ideal para cualquier país y hacia la cual deben orientarse nuestros esfuerzos.

19/4/2019


Liliana Cabani

Decana Nacional del Colegio Médico del Perú

Sin embargo, alcanzar una salud universal demanda una adecuada asignación de recursos para salud, los cuales deben ser gestionados de una manera moderna, que asegure eficacia y calidad, con el fin de cubrir a las poblaciones en situación de vulnerabilidad, buena parte de las cuales siguen excluidas de nuestro sistema sanitario.

Otras condiciones para alcanzar esta meta están relacionadas con la óptima organización de la red de servicios de salud, que hoy está fragmentada en subsistemas divorciados unos de otros, además de adecuada cantidad, distribución y preparación de los recursos humanos de salud.

También es necesaria una clara voluntad política y de consenso para lograr las leyes y normas que requieren la universalización de la atención de la salud, sin descuidar la fuerte influencia en la salud de las personas de los determinantes sociales (vivienda y saneamiento, educación, empleo y otros), así como de los determinantes ambientales, entre ellos los efectos del cambio climático.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), es recomendable asignar como mínimo al gasto público en salud un equivalente al 6% del producto bruto interno (PBI), aunque en el Perú solo destinamos el 2.2% aproximadamente.

Si bien los distintos sectores políticos están de acuerdo en la necesidad de incrementar anualmente el porcentaje del PBI asignado al presupuesto público para salud, en la práctica ello no ocurre, y los aumentos presupuestales son escasos y no bastan para cubrir las crecientes necesidades del sector.

Estos incrementos apenas permiten compensar el aumento de la demanda a raíz del crecimiento poblacional y los niveles de inflación. Esta es la razón preponderante por la que nuestro sistema de salud permanece en estado crítico desde hace décadas, enfrentando problemas como falta de recursos humanos, equipamiento deficiente, desabastecimiento de medicamentos e insumos médicos y desatención del primer nivel de atención, entre otros.

Sin un incremento adecuado de los recursos para la salud y sin la participación de los otros actores (seguridad social, sanidades de las Fuerzas Armadas y Policiales, sector privado y sociedad civil), además de voluntad política para emprender los cambios que se requiere, la salud universal continuará siendo un ideal.