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Año de la Universalización de la Salud
MIÉRCOLES 5

de agosto de 2020

La candidatura peruana a la OEA

El embajador De Zela, como funcionario de carrera, ha desarrollado un trabajo de más de 40 años en la Cancillería peruana y en la organización a la que postula.

7/12/2019


Dos de los principales pilares de la política exterior del Perú son la promoción de la democracia y la resolución de conflictos por medios pacíficos. En el panorama internacional, los gobiernos no democráticos traen inestabilidad, desconfianza y malentendidos entre los propios Estados.

Por este motivo, en el caso de Venezuela, la Cancillería propone la celebración de elecciones libres y justas con la presencia de misiones especializadas.

Nuestro país respalda las negociaciones políticas y diplomáticas que puedan conducir a un cambio de régimen en Caracas y rechaza frontalmente el uso de la fuerza. Se requiere una solución de los problemas de “Venezuela por los venezolanos”. Esta es la manera en que podemos afianzar la paz y la seguridad hemisférica.

El Perú impulsa la candidatura del embajador Hugo de Zela Martínez con el fin de llevar los mismos principios a la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA) porque lo demanda el particular momento político, social y económico que viven las Américas.

La crisis de Venezuela, Nicaragua, la inmigración ilegal a Estados Unidos, entre otros, afectan el normal desarrollo de los países de la región. La polarización política crece y se asoman nuevos conflictos por falta de diálogo y entendimiento.

Ante la creciente inestabilidad regional, la candidatura peruana del embajador De Zela se erige con el propósito de devolverle la capacidad a la OEA de promover el diálogo y la búsqueda de consensos para prevenir y solucionar los conflictos regionales.

Además, De Zela propone que la OEA actúe como sistema y no en forma aislada. Su trabajo debe ir de la mano con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), entre otros; ello no sucede en la actualidad.

El tercer gran objetivo es articular una fluida relación entre la Secretaría General y los Estados miembros. De acuerdo con la Carta de la OEA, el organismo ejecutivo de esta entidad debe poner en práctica los objetivos definidos por los miembros. La fortaleza de la institución dependerá de esta relación fluida.

El embajador De Zela tiene todas las credenciales para cumplir esa misión debido a su amplia experiencia diplomática. Como funcionario de carrera, ha desarrollado un trabajo de más de 40 años en la Cancillería peruana y en la organización a la que postula.

Ha tenido una labor destacada como gestor de la unidad que institucionalizó las misiones de observación electoral de la OEA, que hoy es convocada en cada proceso electoral. Además, se encargó de la verificación del proceso de paz centroamericano y las crisis políticas de Haití y Guatemala. También fue jefe de Gabinete de dos secretarios generales, por lo que tiene un conocimiento privilegiado de cómo funciona esta organización, además de desempeñarse como embajador en distintas sedes diplomáticas peruanas en los países de las Américas.

El embajador De Zela cuenta con las cualidades intelectuales, experiencia y capacidades para ser el primer peruano en convertirse en secretario general de la OEA.