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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
SÁBADO 7

de diciembre de 2019

Estrategia a favor de la seguridad

“[...] optimizar la seguridad ciudadana no será fruto de medidas desarticuladas, sino de una estrategia integral que deberá coordinarse con otras instituciones y poderes del Estado [...]”.

11/11/2019


La inseguridad ciudadana es  uno de los principales problemas que afronta nuestro país y por ello la población demanda de las autoridades medidas efectivas que pongan freno a este mal.

Entre el 2013 y el 2018, la delincuencia fue señalada por la mayoría de peruanos como su principal problema, tal como consigna el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana 2018-2023, del Ministerio del Interior.

Del mismo modo, entre el 2013 y el 2018, el número de peruanos víctima de un delito denunciado ante las autoridades subió de 13.4% a 15.4%; mientras que, desde el 2013 hasta el 2017, las denuncias presentadas ante la Policía aumentaron de 268,018 a 292,355. Finalmente, la tasa de homicidios se incrementó de 6.6% a 7.8% por cada 100,000 habitantes.

Para enfrentar este problema, el 30 de octubre el Gabinete de Ministros que preside Vicente Zeballos presentó el plan de trabajo que ejecutará durante el interregno parlamentario, el cual incluye medidas para poner coto a la delincuencia.

Entre las principales figura un decreto de urgencia cuya finalidad será regular la tenencia y portación del uso de armas de fuego.

Zeballos precisó que la estrategia del Ejecutivo es integral, puesto que involucra acciones de diversos sectores, como la formación de policías de primer nivel, el fortalecimiento del patrullaje, de la investigación policial, y un mejor control de los establecimientos penitenciarios, entre otras.

Debido a la preocupación que causa este tema, es apropiado que el Gobierno haga eco de la demanda de la población y lo coloque como una prioridad.

Muestra de esa voluntad es la reciente entrega de cerca de 400 patrulleros, de un total de 900, cuyo objetivo es reforzar la vigilancia policial en las calles.

Asimismo, resulta plausible la decisión de combatir la delincuencia en Lima y Callao a través de un patrullaje integrado y que el comando haya dispuesto los cambios necesarios para realizar esta labor con éxito.

Del mismo modo, es encomiable que el Gobierno haya tomado medidas para incrementar el número de policías. Según Zeballos, el próximo año empezarán a funcionar las escuelas de Arequipa, Iquitos y Tarapoto y se elaborarán los expedientes para la licitación de seis escuelas más.

El número de policías es un punto clave. Según la Contraloría, en el Perú hay un agente del orden por cada 1,000 habitantes, cifra alejada de la recomendada por las Naciones Unidas.

Otro aspecto que debe tener prioridad es el control de los penales, pues se conoce que los internos de más alta peligrosidad controlan desde sus celdas las actividades ilícitas de sus cómplices en libertad. Un plan para combatir el crimen requiere obligatoriamente enfocarse en esta arista del problema.

Sería conveniente también que la Policía muestre un trabajo más proactivo en la investigación de actos criminales y mayor celeridad y empatía en la atención de las denuncias de los afectados.

Como bien mencionó el jefe del Gabinete, optimizar la seguridad no será fruto de medidas desarticuladas, sino de una estrategia integral que deberá coordinarse con otras instituciones y poderes del Estado, como el Judicial, cuya responsabilidad es enorme, en cuanto es el responsable de aplicar sanciones severas para los delincuentes.