Tipo de cambio:

Compra: 3.590

Venta: 3.592


Año de la Universalización de la Salud
SÁBADO 26

de setiembre de 2020

REFLEXIONES

Día de la alegría

1/8/2020


Verónica Coello Moreira

Comunicadora social y escritora

Mientras buscaba un tema para escribir, las ideas bailaban en mi cabeza, pero ninguna me hacía realmente feliz, así que por una suerte del destino descubrí que hoy se celebra el Día Mundial de la Alegría, gracias a la iniciativa en el 2010 del colombiano Alfonso Becerra, quien en un Congreso de Gestión Cultural, celebrado en Chile, consideró que era necesario celebrar no solo fechas históricas, sino también sentimientos que brinden bienestar a quienes lo viven, así que me quedé pensando en la importancia de estar alegre.

Siempre he creído que la felicidad es una decisión y nuestra misión, pero la alegría es una sensación explosiva y efímera, puede aparecer de la nada e irse con la misma rapidez, así que cuando llega es vital disfrutarla intensamente. Creo que mi aprendizaje en esta pandemia ha sido empezar a sonreír a diario, disfrutar cada minuto que tengo de vida junto a quienes amo, y agradecer constantemente por lo que sí tengo, sin pensar en aquello que creo que me falta.

Por consiguiente, cuando descubrimos que la felicidad está en la sencillez, las alegrías se empiezan a multiplicar y somos felices con un beso de repente, unas flores porque sí, un cafecito en la tarde, un abrazo mientras caminamos junto a la gente querida o simplemente la paz que sentimos al perdernos en los ojos de quien amamos. Recordemos que las alegrías, como son explosiones inesperadas, debemos disfrutarlas cuando llegan, pero, así como es lindo recibirlas, también podemos darlas.

Así que propongo en este día de la alegría llevar y compartir esa sensación con la mayor cantidad de gente posible a nuestro alrededor. Tengamos presente que no tienen que ser gestos grandilocuentes, ni es necesario involucrar grandes cifras de dinero, basta un detalle o un gesto, pero especialmente es necesario entregar el regalo más valioso que podemos darle a alguien: nuestro tiempo.

No importa la hora, tratemos de hacerle especial el día a alguien. Hagamos esa llamada a quien sabemos siempre está esperando escuchar nuestra voz, abandonemos las pantallas y volvamos a lo básico, juguemos con nuestros hijos, conversemos con nuestros adolescentes, salgamos por un helado sin pensar en la dieta, olvidemos las redes sociales y el mundo virtual, basta de likes y retuits. Demos una vuelta por el mundo real, estoy segura de que nos encontraremos con muchas sorpresas agradables que nos harán sonreír.

Finalmente, creo que somos responsables de nuestro destino y felicidad, así que aprovechemos que hoy tenemos el pretexto perfecto para salir a prodigar y disfrutar de la alegría de estar vivos. Como decía Charles Chaplin: “Nunca olvides sonreír, porque el día que no sonrías será un día perdido”. No desperdiciemos la vida, vamos a vivirla intensamente, tengamos presente que el momento para ser feliz es ahora.




El Diario Oficial El Peruano no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.