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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
JUEVES 5

de diciembre de 2019

DE CAZUELA

Una explicación al misterio del capital

Rubén Fonseca (Antonio Banderas) y Jürgen Mossack (Gary Oldman), conocidos en la vida real por ser las cabezas del estudio de abogados responsable del escándalo de los Panama Papers, explican a la cámara cómo funciona el lavado de dinero. Mientras los vemos de esmoquin y con copas de martini desfilando por los más inverosímiles lugares, hablando con desfachatez de su oficio; en paralelo se desarrolla una tragedia. Una viuda de clase media (Meryl Streep) trata de cobrar un quimérico seguro de su marido. A ello se suman pequeñas historias picarescas que remiten a los paraísos fiscales y demás.

3/12/2019


Ernesto Carlíneditor de cultural

Es una película que tal vez tienda a envejecer rápido por deber su eficacia bastante a la coyuntura actual y al aún fresco escándalo de los Panama Papers. Sin embargo, tiene varios aspectos de interés.

El delicioso humor de los dos descarados abogados, con la vista siempre enfocada la cámara, proporciona momentos exagerados y delirantes. Incluso, rompiendo con la llamada cuarta pared, se permiten jugarle chanzas al director y al guionista de la película.

El tono de la trama de Streep, siendo más de denuncia, también se permite una que otra tomadura de pelo. A esto se suman las pequeñas tramas que saltan de China a Europa, y de allí al Caribe o África, a capricho del relato.

Todos los elementos están orientados a ser una crítica al lado oscuro del mundo financiero. No obstante, hay que precisar que no es una clase de finanzas y lavado de dinero, sino una burla a la ideología que aplaude la codicia.