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APROXIMACIONES

Quake y los lagos formados por terremotos

13/8/2019


Javier Alejandro Ramos

Periodista

Earthquake es una palabra inglesa que quiere decir en español terremoto. Fue el nombre que se dio en los años 70 a una famosa película hollywoodense de catástrofes, y su abreviatura, Quake, se usó en 1959, hace 60 años, para denominar a un lago formado por un sismo de 7.5 grados en el estado norteamericano de Montana, muy cerca de las célebres Montañas Rocosas y el Parque Nacional Yellowstone.

El movimiento telúrico, uno de los más fuertes en la historia de los Estados Unidos, azotó la mencionada zona el 17 de agosto de 1959 y fue devastador. Veintisiete personas perdieron la vida y produjo un derrumbe que arrastró más de 80 toneladas de rocas y tierra en el río Madison formándose fallas en la zona del lago Hegben, afectando al Parque Nacional Yellowstone, colindante ya con el estado de Wyoming, y en otra reserva similar, el Parque Gallatin. Poco después las aguas formaron el hoy lago Quake.

Los lagos de terremoto, como se llama a estos cuerpos de agua de gran extensión, se forman por el corrimiento de una represa de río a causa de un sismo, una avalancha o la erupción de un volcán. Cuando hay grandes masas de material rocoso que se deslizan, crean un embalse en las represas naturales o artificiales, y en algunos casos hay inundaciones, y en otros se forman presas o lagos, que pueden tener una vida corta en años, o ser perennes en el tiempo.

Hay cientos de ejemplos de estas formaciones acuíferas en el mundo. Uno de los más antiguos es el lago Waikaremoana en Nueva Zelanda, aproximadamente en el año 200 a. C.

Asimismo, el lago Tal-y-llyn en Gales, descubierto en 1962, pero que se cree fue formado hace más de 10 mil años; el lago Caburga de Chile, formado por la combinación de un terremoto y actividad volcánica, en el período Holoceno de la era Cuaternaria, hace más de 9 mil años; y los lagos Texcoco, Chalco y otros en la zona centro sur de México, hacia Xochimilco, formados en áreas volcánicas y tras la desecación de las aguas de inundaciones frecuentes.

Más recientes son el lago Sarez, de 300 metros de profundidad, en Tajikistán (parte de la antigua Unión Soviética) tras un terremoto producido en 1911; el lago Rojo en Rumania, los lagos de Plitvice, en Croacia, formados por la erosión, como muchos otros en los Alpes y los Pirineos; el lago Rincón de la Vieja en Costa Rica, de aguas calientes, en el cráter del volcán Poás; el lago Riñihue en Chile, y el lago Tangjiashan, junto a otros siete, formados en el 2008 tras el devastador terremoto de la región china de Sichuan; el lago Attabad en Pakistán, formado en el 2010.

En esa misma zona ya había ocurrido un evento similar en 1786, en la que una destructiva inundación que se extendió 1,400 kilómetros mató a más de 100,000 personas.