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Año del Buen Servicio al Ciudadano
DOMINGO 25

de junio de 2017

PROPUESTA

Paridad y alternancia de la mujer en política

La cuota electoral de género se viene aplicando en el Perú desde hace 20 años. Al inicio fue del 25% y actualmente rige un 30% como mínimo para mujeres y varones en las listas de candidatos al Congreso, al Parlamento Andino, a consejeros regionales y regidores.

9/4/2017


Luis Arana Galindo Periodista



Es reconocido que la norma estimula la inclusión femenina en la vida política del país, pero ciertamente no ha logrado aún los resultados esperados. Su aplicación no implica siquiera el cumplimiento de la cuota mínima establecida, por lo que obviamente no existe la representación equitativa de hombres y mujeres en los estamentos de gobierno. Por ende, la participación real y paritaria de la mujer sigue siendo una meta pendiente.



Hace un quinquenio que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) planteó la iniciativa de alternancia de género ante el Congreso. Hizo lo propio en años recientes con apoyo de la Defensoría, el Ejecutivo y de instituciones de promoción de los derechos de la mujer.



Actualmente, la necesidad de la paridad y la alternancia en la participación política de la mujer es reiterada con el anteproyecto del Código Electoral, que en diciembre último el JNE presentó ante el Congreso. Solo falta, entonces, la decisión de este poder para plasmarlo como norma electoral.



Tal iniciativa establece que la cuota de género en las listas de candidatos debe ser de 50% de hombres y 50% de mujeres, con número correlativo alternado, lo cual garantizará una efectiva participación política de la mujer, descartando el trato desigual y excluyente frente a los hombres.



No solo el JNE, sino también los especialistas en materia político-electoral tienen la convicción de que, así, la mujer tendrá la misma oportunidad de ser elegida. Con ello, el sistema democrático estará cumpliendo con una de sus aspiraciones: avanzar hacia una sociedad más participativa y justa.



Con la paridad y alternancia, las candidatas ya no serán tratadas como un “relleno” y ubicadas en los últimos lugares de las listas de candidatos. La elección de ellas dependerá más de sus propias capacidades y méritos, en directa competencia con los varones. Así, el Estado estará fomentando el cumplimiento de un derecho fundamental, cual es el derecho político.



La misma solución es lo que propone el anteproyecto del JNE respecto de la cuota campesina e indígena (15%) en las regiones y provincias en que se dé el caso, en el marco de las elecciones regionales y municipales. Para ello, el mecanismo sería el uso de dos tipos de cédulas de voto (para candidatos nativos y no nativos), bajo aplicación de cifra repartidora diferenciada.



La simple aplicación de la actual cuota de género no propicia una representación equitativa en los resultados finales de los comicios. Muestra de ello son las 36 congresistas actuales, cantidad que alcanza solo al 27% del cuerpo legislativo.