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Año del Buen Servicio al Ciudadano
SÁBADO 16

de diciembre de 2017

COLEGIOS PROMOTORES DE LA SALUD

Modelos para aprender

Desde hace tres años, en el Callao, hay un cambio positivo de hábitos de salud en los estudiantes adolescentes de la I. E. San Pedro. Trabajan de la mano con el centro de salud, el cual también previene en la población la presión alta y la obesidad. Es un modelo articulado gracias a la cooperación coreana. Profesores y médicos quieren imitarlo.

7/12/2017


José Vadillo Vila

jvadillo@editoraperu.com.pe

Creyó que estar gordita “estaba bien”. Aparentemente no le importaba la obesidad mórbida, pero desde los 7 años hacía dietas. Hace tres años, Nazareth pesaba 100 kilos. Hoy tiene 16 años y 31 kilos menos.

No al sedentarismo

A fuerza de voluntad, dejó atrás una vida “demasiado sedentaria”. Dejó arroz y papas, los aderezos, las frituras, las gaseosas…

Se sumaron otros ingredientes para que el plan de nutrición diera resultados: Nazareth tuvo mucha comunicación y trabajo en equipo con su mamá y su abuela, que asistían a las charlas nutricionales; contó con un nutricionista y un psicólogo; el quiosco de su colegio es “saludable” y hace mucha actividad física (practica el aerotraining).

Los últimos tres años, ha sido delegada del colegio y promotora de salud entre sus compañeros. También es una referente para su familia, en la que hay propensos genéticos al sobrepeso. Su historia ya figura en la de las relaciones del Perú y Corea. ¿Por qué? Gracias a la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (Koica), los chicos de su colegio conocen y promocionan la buena salud.

Colegio saludable

El colegio número 5050 se llama San Pedro. Queda en Ciudad del Pescador, en el Callao. Algunos estudiantes provienen de hogares violentos, con padres en la cárcel y, aunque hay mucha salsa y sabor, las ideas suicidas no son ajenas en los adolescentes.

Por tercer año, Koica trabaja con el San Pedro en el piloto ‘Colegios Promotores de la Salud’. “Es un proyecto íntegro cuyos logros son muy buenos en la salud física y mental”, resume el director del plantel, Walter Velásquez.

La propuesta

Para Koica parte de la clave es hacer alianzas entre papás, profesores, los quioscos y los promotores de salud. Gracias al convenio, en el adyacente centro de salud Bellavista, conocido como Perú-Corea, los más de 500 chicos de secundaria del San Pedro reciben una evaluación médica integral –talla, peso, hipertensión, glucosa, presión–, tanto al inicio como al fin del año académico. No importa si cuentan o no con el Seguro Integral de Salud (SIS).

Además, el convenio garantiza la presencia permanente en el plantel de un psicólogo y un enfermero (los chicos bajos en hemoglobina llevan tratamiento en el centro). El convenio ha permitido que docentes y tutores se capaciten. Que las escuelas para padres sean con especialistas. Y que los directores de los cuatro colegios con este convenio viajen a Corea del Sur a conocer cómo trabajan allá los colegios promoviendo la salud. Corea prefiere invertir mucho en promoción de la salud y ahorrar así en futuras enfermedades.

En cada salón del San Pedro hay tres líderes promotores de la salud. Amén de un ‘quiosco saludable’ y varios ‘puntos ecológicos’ en los que se segrega la basura. Aquí la actividad física es de ley: al clásico fulbito se le suma la práctica del básquet y hay mesas de granito para practicar el deporte-ciencia, el ajedrez.

Lo que se busca

“Lo que busca Koica, por medio de este proyecto, es que nuestros jóvenes se conviertan en personas sanas, cambien sus hábitos de alimentación y vida. La inactividad física y el consumo de comida chatarra nos está dando jóvenes obesos, con diabetes y enfermedades cardiovasculares”, dice Walter Velásquez.

El proyecto permite combatir la violencia en el Callao. Velásquez dice que se ha cambiado mucho, y en forma paulatina, los hábitos de sus estudiantes. Ellos tendrán estilos de vida saludables y lo promoverán en sus comunidades, augura.

Las visitas

Funcionarios de salud y profesores de todo el país hacen pasantías tres veces por semana. El sueño es que se inspiren, promuevan alianzas institucionales y repliquen este modelo de salud preventiva.

César Albán es profesor de la I. E. Callao, en Bellavista. Está sorprendido por lo que se ha logrado en el San Pedro. ¿Se puede imitar? “Claro. No es una simple campaña de salud; da capacitación y logística permanente a los colegios y trabaja con los padres. Es un proyecto muy beneficioso que debería extenderse en el ámbito nacional”.

Salud comunitaria

En una oficina del centro de salud hay un mapa con tachuelas de colores. No es una obra avant-garde. Cada tachuela representa a un paciente del distrito de Bellavista. Cada color: si se trata de un hipertenso o prehipertenso.

El Mapa del Control Integral de la Presión Arterial permite a la trabajadora social Sofía Calle conocer la salud de los vecinos. El convenio Koica permite la implementación del control integral de la hipertensión Arteria-HTA. Es decir, todos los pacientes que llegan son evaluados gratuitamente. Se les toma la presión y, si el caso amerita, se les inserta en un programa médico de tres meses. Hay un seguimiento, y se les recuerda con una llamada o mensaje de texto sobre la cita. Les dan una rutina de alimentos y ejercicios.

Reciben 40 pacientes nuevos cada mes; de ellos, a la mitad hay que educarlos. El mapa y la atención reflejan la filosofía del programa: “cuesta menos invertir en prevención que cuando estas personas tengan problemas cardíacos”.