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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
DOMINGO 20

de octubre de 2019

RECURSOS HUMANOS

Ideas para superar los días grises

21/9/2019


Rafael Zavala

Experto en Gestión del Talento Humano de la Universidad de Piura

La depresión es hoy uno de los males más comunes en el mundo. Nadie puede decir que no le tocará. Y es que estar vivo es muchas veces doloroso. Depresión es muchísima tristeza. Es como que el infierno te cayera encima. Es una manera más lenta de estar muerto, decía Andrew Salomon. 

Y está muy cerca a nosotros, ya que o nos ha pasado o tenemos un amigo cercano o familiar a quien le ha pasado. ¿Cómo darle la vuelta y pasar la página? Entrevisté a muchas personas, psiquiatras, psicólogos, profesores y, sobre todo, a personas que han vivido dificultades en carne propia, para saber qué hicieron para salir adelante.

Primero, reconocerla. No transformas una realidad que niegas. Los que niegan que tienen depresión son los que no sanan de ella. No pensar en la depresión la hace más fuerte. Reconocer no estar bien es el primer paso para crecer. Sin embargo, no basta con conocer las reglas de juego, para ganar hay que jugar bien el partido.

No es suficiente con saber la ruta del camino, hay que correrlo, y muchas veces con mentalidad de maratonista, sabiendo que son muchos kilómetros, y que en estos habrá caídas y tropiezos, se trata de saber gestionarlos. Es allí donde afloran los valores que hemos sembrado antes: resiliencia (capacidad para soportar golpes y salir fortalecido), esfuerzo, optimismo, perseverancia y paciencia, ya que todo pasa.

Sobreponerse no es fácil, los tratamientos no son perfectos. ¿Así que tomas estas pastillitas y eres feliz? Pues no, la verdad es que la felicidad la da la tranquilidad de conciencia de saber que estás haciendo lo correcto. La superan los que se caen, pero tienen las agallas para levantarse, para llenarse el día de actividades que no dejen espacio para estar tristes. Lo contrario a la depresión no es la felicidad, sino la vitalidad.

Decía un santo de nuestros días que parece mentira que se pueda ser tan feliz en este mundo donde muchos se empeñan en vivir tristes, porque corren tras su egoísmo, ¡como si todo se acabara aquí abajo! No se trata de combatir contra enemigos de fuera, sino de una guerra personal contra las propias claudicaciones. Decía Aristóteles: “Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo”.