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Año del diálogo y la reconciliación nacional
SÁBADO 21

de abril de 2018

ENFOQUE

Hacia un nuevo pacto mundial sobre migración

La migración impulsa el crecimiento económico, reduce las desigualdades y conecta a las sociedades. La mayoría de los inmigrantes vive y trabaja legalmente. Pero la migración también es una fuente de tensiones políticas y tragedias humanas ya que una minoría desesperada arriesga sus vidas frente a la discriminación y el abuso.

13/1/2018


António Guterres

Secretario General de la ONU

¿Queremos que la migración sea una fuente de prosperidad y solidaridad internacional? ¿O queremos que sea un sinónimo de inhumanidad y fricción social?

Este año, los gobiernos negociarán el primer acuerdo internacional global sobre migración, el Pacto Mundial sobre Migración, por medio de las Naciones Unidas. Esto no será un tratado formal, ni impondrá ninguna obligación vinculante a los estados.

¿Cómo podemos prevenir y poner fin a estas injusticias? Nuestro pensamiento debe guiarse por tres consideraciones fundamentales. Primero: debemos reconocer y reforzar los beneficios de la migración, tan a menudo perdidos en el debate público. Los migrantes hacen grandes contribuciones tanto a sus países de acogida como a los países de origen. Toman empleos que las fuerzas de trabajo locales no pueden llenar. Los migrantes también contribuyen con remesas a sus países de origen, que sumaron casi 600 mil millones de dólares el año pasado, tres veces más que la ayuda al desarrollo.

En segundo lugar, los Estados deben fortalecer el Estado de derecho, que sustenta la forma en que administran y protegen a los migrantes. Los migrantes aspirantes a los que se les niegan las vías legales para viajar recurrirán a métodos irregulares. La mejor manera de poner fin a la ilegalidad y el abuso es que los gobiernos implementen más vías de migración legal.

En tercer lugar, necesitamos una mayor cooperación internacional para proteger a los migrantes vulnerables, así como a los refugiados, y debemos restablecer la integridad del régimen de protección de los refugiados de conformidad con el derecho internacional. Los movimientos de masas no regulados en circunstancias desesperadas alimentan la sensación de que las fronteras están bajo amenaza y los gobiernos no tienen el control.

Necesitamos medidas para aquellos atrapados en los campos de tránsito o que enfrentan abusos, ya sea en América del Sur o el Norte de África. Debemos prever una acción ambiciosa para reasentar a las personas sin ningún lugar adonde ir. También deberíamos tomar medidas, mediante la ayuda al desarrollo, la mitigación del cambio climático y la prevención de conflictos, para evitar grandes movimientos no regulados de personas. La migración no debe significar sufrimiento.

Está en nuestro poder lograr un mundo en el que podamos celebrar la migración y sus contribuciones positivas. Este año puede ser un hito en el camino para hacer que la migración realmente funcione para todos. (Publicado en The Guardian)