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MIÉRCOLES 18

de setiembre de 2019

SOLO EL PERÚ PUEDE PRODUCIR PISCO, REAFIRMA EL INGEMMET

Elíxir de tierra bendita

El Perú, por primera vez, cuenta con un estudio geológico sobre el medio físico en el que es posible el crecimiento de la vid pisquera de la que se obtiene el pisco y abona a la denominación de origen de la bebida bandera que continúa cautivando más paladares.

22/8/2019


Jessica Olaechea Tejada

jolaechea@editoraperu.com.pe

Solo en una tierra bendita puede nacer la vid pisquera, el insumo principal del elíxir peruanísimo. Y con el fin de revalorar el terruño donde se elabora nuestra bebida bandera nace la publicación Geología del pisco.

La investigación pionera fue liderada por Cristina Cereceda, especialista del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), quien trabajó de la mano con un equipo de ingenieros geólogos y agrónomos.





El estudio geomorfológico se centra en el valle de Ica, primer productor de uva pisquera en el ámbito nacional, y el foco es el análisis de los factores naturales y climáticos del entorno geográfico en el que crece el cultivo.

Así, exhibe al mundo las características del terruño del pisco del valle de Ica, donde se rescata y valora la existencia de una combinación perfecta de rocas, sedimentos, relieve y suelo (geología) que generó el terreno propicio para el nacimiento del destilado.

Con vocación

“La calidad del pisco nace en la tierra que alberga la vid pisquera porque cada uva lleva dentro de sí sabores y aromas que le confiere el terruño, otorgándole una personalidad distintiva”, aseveró.



Los estudios señalan que los suelos del valle de Ica cuentan con vocación para el cultivo de la vid, debido a que tienen una buena textura, son capaces de retener humedad y pH moderado a alcalino, carbonatos, además de poseer altos índices de potasio y calcio.

Dichas condiciones obedecen a la evolución geológica de millones de años; los procesos geológicos internos y externos modelaron el valle al condicionar el clima e hidrografía, así como los suelos que son la cuna de la esencia de uvas, que le dan al pisco un sabor y aroma únicos.

Geología del pisco detalla que los principales elementos que requiere la vid son cinco: nitrógeno (para el desarrollo), potasio (metabolismo) y fósforo (transporte de sustancias y metabolismo).

También necesita del calcio (incrementa el vigor y la asimilación de nutrientes) y magnesio (promueve la formación de azúcar y la calidad del mosto). Y el suelo del valle de Ica los tiene.

El componente geológico del paisaje del valle iqueño está conformado por rocas ígneas, volcánicas y sedimentarias que presentan una composición química y mineralógica particular.

Por si no fuera suficiente, el valle de Ica presenta un microclima excepcional para la producción de la vid pisquera que “no existe en ninguna otra parte del planeta”.



Este microclima se caracteriza por su reducida humedad, ausencia de lluvias, temperaturas invernales y una gran amplitud térmica, favorecida por los vientos nocturnos que descienden de las montañas. Recalcó que estas condiciones climáticas están controladas por las características particulares del relieve en torno al valle de Ica.

“La humedad en Ica es bajísima, las lluvias son mínimas [10 milímetros al año], lo cual es muy bueno para la uva quebranta –cultivada en Ica–, que tiene bastante resistencia a la falta de humedad y para evitar plagas”.

Para el cultivo de la vid se requieren al menos 1,600 horas de sol como mínimo al año; sin embargo, el valle sureño recibe alrededor de 2,553, lo que favorece el grado de azúcar, aporta al crecimiento y maduración del fruto.

La velocidad del viento, que en el valle de Ica fluctúa de 1 a 4 metros por segundo, es otro factor que genera efectos beneficiosos porque ayuda a la transpiración y favorece el suministro de CO2.

Este “microclima perfecto”, los suelos y el relieve permiten el desarrollo de la vid pisquera y, en consecuencia, del pisco.

Aquí vale hacer una precisión. El pisco no es sinónimo de aguardiente. Nuestra bebida bandera es un finísimo destilado de uva, mientras que el aguardiente se obtiene tras esa primera destilación hecha para elaborar el vino, a la que se le agregan azúcares y otros insumos.

Entonces, mientras en el mundo se producen aguardientes de uva, el Perú produce pisco, ese finísimo destilado de uva.

“El Perú es el único productor que usa el jugo y mosto, ya que todos los demás los usan para producir sus vinos. Aquí radica el carácter del pisco […]. Estas características lo diferencian de los demás aguardientes de uva del mundo”.

La investigadora principal de Geología del pisco afirmó que con esta investigación, “queremos revalorar el terruño; es decir, la interacción entre el clima, el suelo y la geología que genera el ambiente propicio para el desarrollo de la uva pisquera, insumo principal del destilado”.

Además, refuerza el aspecto natural y climático de la denominación de origen pisco, con la cual está protegido nuestro destilado.

“La investigación del Ingemmet permitirá abrir una ventana para promover una cultura similar a la del vino, darle al pisco una identidad regional”, subrayó al reafirmar que es “patrimonio del Perú”, que nadie lo dude.




Cifra

51.9% de plantaciones de vid pisquera está en Ica.