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Año del Buen Servicio al Ciudadano
SÁBADO 23

de setiembre de 2017

ARBITRIUM PERU

El arbitraje en las instituciones

George Washington decía: “La constitución es la guía que nunca abandonaré”. Un ciudadano debe dejarse guiar por la Carta Magna. Una nación debe seguir y repensar los pasos que han trazado todas sus Constituciones.

11/5/2017


Carlos Castillo Rafael

Experto en arbitraje y conciliación

Sabemos de las dos menciones del arbitraje en la actual Constitución (artículo 62, sobre la libertad de contratar, y artículo 139, numeral 1, definida como una jurisdicción). La Constitución de 1979 la describe casi en iguales términos (en los artículos 136 y 233, respectivamente).

Pero al arbitraje se le puede rastrear desde la Constitución de Cádiz, de 1812. Su artículo 280 dice. “No se podrá privar a ningún español del derecho de terminar sus diferencias por medio de jueces árbitros, elegidos por ambas partes”. Y su artículo 281 agrega: “La sentencia que dieren los árbitros se ejecutará, si las partes al hacer el compromiso no se hubieren reservado el derecho de apelar”. 

Si bien tiende a mezclarla con la instancia judicial, esta mención del arbitraje resalta una cualidad opacada por la sobreestimación de su naturaleza contractual y jurisdiccional. Me refiero a su reconocimiento como un derecho de las personas. Con igual valor, el arbitraje es descrito en la Constitución de 1828. Su artículo 162 dice: “Ningún peruano puede ser privado del derecho de terminar sus diferencias por medio de jueces árbitros”. No obstante, la más llamativa mención del arbitraje la encontramos en la Constitución de 1920. Su artículo 48 dice: “Los conflictos entre el capital y el trabajo serán sometidos a arbitraje obligatorio”. Y su artículo 49 agrega: “La ley establecerá la forma cómo deben organizarse los tribunales de conciliación y arbitraje para solucionar las diferencias entre el capital y el trabajo, y los requisitos y condiciones para los efectos obligatorios de los fallos”. Aquí hay un antecedente vital del actual arbitraje laboral (potestativo, un tanto venido a menos).

La quinta mención constitucional del arbitraje está en el artículo 226 de la Constitución de 1933, donde se dispensa a los miembros del Poder Judicial cumplir “funciones de árbitro o de abogado en los tribunales de arbitraje internacional en que se controvierta algún derecho del Perú”.