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Año del Buen Servicio al Ciudadano
MIÉRCOLES 22

de noviembre de 2017

De inga y de mandinga

Por primera vez en la historia, un censo nacional considerará una pregunta de autoidentificación étnica, a fin de saber cómo nos definimos los peruanos teniendo en cuenta el amplio abanico racial que hay en el país, al tiempo de conocer el número exacto de personas que integran las comunidades afrodescendientes, andinas y amazónicas.

17/7/2017


Estamos hablando del XII Censo de Población, VII de Vivienda y III de Comunidades Indígenas a escala nacional, que prepara el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) para octubre de este año.

En un país donde el 50% de la población se considera mestizo, podría parecer que esta pregunta estuviera de sobra, al fin y al cabo, como lo dijo Ricardo Palma, en el Perú el que no tiene de inga, tiene de mandinga.

Pero esta visión es desfasada y simplista, que deja de lado a grandes grupos sociales que el Estado conoce poco y a los que no llega. Para darnos una idea de la gran variedad de etnias que hay en el Perú, debemos recordar que muchas de ellas tienen su propio idioma. A la fecha están registradas 47 lenguas indígenas, habladas por aproximadamente 4’000,000 de personas.

Como bien lo ha dicho el jefe del INEI, Aníbal Sánchez, vicepresidente de la Comisión Consultiva de los Censos Nacionales 2017, la información que se obtenga será una herramienta eficaz para las políticas públicas, mediante la formulación de planes y programas para el desarrollo económico y social del país, del Gobierno central y también de los gobiernos regionales.

El censo demandará el empadronamiento de 9 millones de viviendas, 102,000 centros poblados, 400,000 manzanas, 1,800 comunidades nativas y 6,115 comunidades campesinas. Los primeros resultados del sondeo se tendrán a los tres meses de realizado, y los finales, a los 6 meses.

Pero el censo también recogerá información valiosa para todos los sectores del Estado. Por ejemplo, en el campo de la salud se preguntará si las personas tienen seguro y de qué tipo es. En materia de vivienda, se indagará sobre el material del que está hecha la casa, con lo cual se podrá medir la pobreza estructural, las necesidades básicas insatisfechas, entre otros aspectos, como quiénes tienen luz o agua por horas.

En educación, se conocerá cuántos niños y adolescentes van a la escuela. Se sabrá, además, las brechas de género, cuántas mujeres son jefas de hogar, cuántos hogares son monoparentales o extendidos. Por primera vez, en el campo del transporte se preguntará en qué distrito se estudia y se trabaja, a fin de medir el grado de movilidad urbana de la población. El censo también permitirá saber cómo se distribuye la fuerza laboral en el Perú.

Como vemos, se trata de un instrumento valioso que permitirá conocer la realidad social de comunidades como la afroperuana o la amazónica, cuyos problemas a veces están escondidos para los grandes medios de comunicación y la sociedad en su conjunto. Esto nos confronta a todos. Al Estado, para plasmar políticas especiales para estas comunidades, y a la sociedad, para tomar conciencia de que el Perú no es solo Lima.