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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
DOMINGO 20

de octubre de 2019

APROXIMACIONES

Bauman, los jóvenes y el vacío

¿Por qué hablamos tanto ahora de la sensación de vacío ante la vida? ¿Por qué los jóvenes suelen sentirse constantemente aburridos, desmotivados, apáticos? A propósito, un síntoma del vacío existencial es el constante aburrimiento.

12/7/2019


Manuel Arboccó

Psicoterapeuta–Profesor Universitario

En otros artículos, hemos señalado lo que implica vivir en esta sociedad con sus estilos de vida y de relaciones propias de estos tiempos posmodernos. El filósofo y sociólogo polaco de origen judío Zygmunt Bauman (1925-2017) –quien acuñó el concepto de modernidad líquida para referirse a sociedades globales, capitalistas, hipertecnológicas y de muchos cambios sociales, desde los años 60– propone, en su libro Vida de consumo, que las personas nos hemos vuelto una masa de consumidores engañados, seducidos, arrastrados y manipulados todo el tiempo por la publicidad. Inclusive nuestros vínculos están variando violentamente.

En este mundo cibernético y ya de robots, de pronto las relaciones humanas cálidas están debilitándose; conectados como estamos todo el día a máquinas y aplicaciones, vamos perdiendo ese sabor humano que es parte importante del sentido de la vida. “El encuentro con una persona viva requiere de habilidades sociales de las que uno puede carecer o que pueden resultar inadecuadas, y entablar un diálogo siempre implica exponerse a lo desconocido”, indica el filósofo.

Además de los vínculos afectivos (los amigos, la pareja, la familia) otra de las maneras de encontrar sentido es el trabajo, nuestra forma de entregar u ofrecer algo valioso a los demás (también están los deportes y los hobbies). Pero hoy ya no se nos estimula a ser productores y creativos, sino a ser solo objetos de consumo permanente. Bauman también lo precisa cuando en su obra mencionada señala: “La sociedad de consumidores implica un tipo de sociedad que promueve, alienta o refuerza la elección de un estilo y una estrategia de vida consumista y que desaprueba toda opción cultural alternativa; una sociedad en la cual amoldarse a los preceptos de la cultura del consumo y ceñirse estrictamente a ellos es, a todos los efectos prácticos, la única elección unánimemente aprobada”.

Consideramos que es necesario saber que hay tiempos –como los que estamos viviendo– y lugares como nuestras sociedades “modernas” que pueden propiciar un mayor vacío, con sus mensajes, propuestas y modas, muchas veces deshumanizantes, superficiales, alienadas y materialistas. Y es nuestro deber –pensamos– denunciar estas prácticas que no permiten vivir en armonía, bienestar y crecimiento.

Por último, la colega mexicana Olga Loaiza Valdés indica que lo que necesitan las mujeres y hombres de hoy es “comprometerse, empeñarse en algo digno de tal compromiso, la entrega a una tarea por la que se puedan decidir libremente.”

Tengamos todo esto muy presente.