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Año del Buen Servicio al Ciudadano
VIERNES 24

de noviembre de 2017

ABELARDO DE LA TORRE VILLANUEVA. JEFE DE LA ANA

“La formalización en el uso del recurso hídrico es una prioridad”

Entrevista. La Autoridad Nacional del Agua trabaja fuerte para reducir el desperdicio del vital líquido y agilizar la tramitación de los expedientes en esta institución, precisó el funcionario. Refirió que se monitorearán los ríos más contaminados.

9/1/2017


Percy Buendía Q.

pbuendia@editoraperu.com.pe

¿Cuál es el significado de que el año pasado se hayan entregado 5,865 licencias por derechos de uso de agua en el ámbito agrario y 310 licencias para utilizar el líquido en el consumo humano a igual cantidad de centros poblados?

–Este tema es importantísimo. Es necesario formalizar los derechos de agua, porque es la forma legal de ordenar el uso del líquido que siempre será escaso y que se necesita hacer eficiente.

En el Perú, debemos formalizar a 2’600,000 usuarios y tenemos ahora 780,000. Falta todavía mucho trabajo por hacer. Este es un avance de la ANA, pues antes no había formales. Ellos no pasaban de 30,000.

En esta labor establecemos cuánto de agua le corresponde a cada tipo de usuario en forma documentada. Así, evitamos también los conflictos entre ellos, porque cuando hay desesperación por el agua siempre alguien le exigirá al otro dónde están sus derechos. Eso ha estado ocurriendo entre los que la utilizan en sus casas y el campo, pero se está superando con la formalización.

Estamos trabajando intensamente, es una misión de la ANA llegar a concluir esta formalización en dos años. Hemos adoptado formas más eficientes para lograrlo. El usuario agrario, por la cultura peruana, en general, es reacio a la formalización, pero ha ido aprendiendo que gana mucho y está cooperando más. Las comunidades participan muy entusiastas en formalizar sus derechos.

–¿Dónde se realiza más este trabajo de formalización?

–En la Sierra, porque es donde tenemos una gran población que utiliza agua. Hay muchos microfundios, entonces ahí está la gran cantidad de usuarios que falta formalizar. En la Costa, tenemos ya una gran parte terminada, falta muy poquito; mientras que en la Selva estamos también avanzando.

Es un trabajo exclusivo de las ALA [autoridades locales del agua], tenemos 72 en todo el país. Están dedicadas plenamente a este tema con un grupo de profesionales. Es una labor bien fuerte y de alta prioridad e importancia para la ANA.

–Durante el año pasado se eliminaron trámites en 22 procedimientos administrativos de la ANA, ¿cómo beneficiará esta decisión a los usuarios?

–Entramos con la idea de que tenemos que emprender toda una simplificación de la gestión administrativa, en general, en el país. En la ANA había un gran reclamo de que era muy lenta la atención de los expedientes.

Recibimos alrededor de 8,000 por mes, al año son como cerca de 100,000, lo que es una carga fuerte, pero no se justificaba la demora de varios meses. En el peor de los casos, la resolución tenía que emitirse en un plazo de 30 días.

Tanto es así que hemos encontrado, al iniciar el gobierno, 70,000 expedientes pendientes de solución desde 2012 a la fecha, que se fueron quedando porque era muy lento el proceso.

Entonces, dijimos que tenemos que simplificar todo esto. Además de atender los 8,000 que llegan cada mes, reducimos el atraso. Estamos en 45,000 que aún nos quedan por solucionar. Muchos los resolveremos este año. Queremos quedar limpios de ese pasivo y seguir con la atención.

Una carga enorme se relaciona con el cambio del usuario y ese trámite se demoraba bastante tiempo. Eso se ha simplificado y tomará minutos, nada más, porque hemos elaborado una hoja electrónica y lo único que se le pedirá a quién le dará el agua, se registra el nuevo nombre y DNI y se acabó, pues es el mismo uso y ya no hay por qué pedir datos del predio porque es el mismo.

–¿Cuáles son las principales líneas de acción que guiarán la gestión de la ANA en 2017?

–Estamos trabajando fuertemente en varias líneas. Por ejemplo, tenemos que reducir el desperdicio de agua, mejorar la eficiencia. En eso estamos, por terminar toda la normatividad respecto a cómo vamos a actuar.

Lo haremos donde es fácil. Muchos creen que es imposible, pero sí es factible lograr el primer 5% de reducción de pérdida. Esto suma muchos millones de metros cúbicos de agua de ahorro con solo mejorar el manejo de las compuertas en la infraestructura mayor, que está a cargo de la autoridad. Donde resulta más difícil mejorar la eficiencia es en el campo, ahí es el usuario el que riega sus cultivos.

Mejor control

La ANA implementará el proyecto Modernización de la gestión del agua en el Perú, con fondos del Banco Mundial (BM), informó Abelardo de la Torre. “Instalaremos 1,000 medidores de entrega de agua en bloque. Eso significa alrededor de 300,000 hectáreas en que se realizará estrictamente la distribución del líquido”. Sostuvo que se hará en los lugares donde es importante tener el control sobre el agua. Destacó también la importancia de saber cuánta agua tenemos. “Debemos actualizar todos los registros del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), que hace años quiere mejorar sus estaciones”. “Instalaremos toda una red nacional de estaciones automáticas modernas que nos permitan efectuar una lectura automática y contar con la data vía satélite, acá, en nuestra central. Conoceremos cuánta agua tenemos en las cuencas, en función de lo que detallan estas estaciones”.

MONITOREO

Abelardo de la Torre informó que se implementará, además, un sistema de monitoreo de la calidad de agua en los ríos más contaminados del Perú, que son alrededor de 30.

“Hay 46 ríos fuertemente contaminados, pero 30 son graves en el sentido de que ponen en riesgo la agroexportación”.

El objetivo, aseveró, es sensibilizar a los que tienen que decidir la asignación de recursos para comenzar a reducir esta contaminación. “Son los propios usuarios. Los industriales ya se han registrado, lo que falta es que se implementen las plantas de tratamiento de aguas residuales”.