Su madre Elizabeth Baltazar, de 32 años, nos cuenta que su hijo sufría mucho porque los niños se reían de él. Levin nació con fisura completa en el labio superior. Cuando tenía un año fue operado durante una campaña que llegó en Huánuco, pero de allí no fue visto más por un doctor. Su tratamiento no se completó.
Por falta de recursos, Elizabeth no pudo llevarlo a un médico, hasta que un hermano que vive en la capital le informó sobre la campaña de operaciones gratuitas que se iba a realizar en el hospital San Bartolomé el 21 y 22 de enero. No lo pensó dos veces y juntó su platita y vino a la capital con su pequeño. "Él siempre me pedía que lo operen. Lloraba mucho por las burlas de sus amigos", nos cuenta la mujer, que hoy dice sentirse contenta porque su hijo pronto podrá andar con la frente en alto, sin esconder su cara.
Ayer encontramos a Levin, aún un poco adolorido por la operación, pero contento porque regresará a su pueblo con una nueva sonrisa.
Más de mil casos
El caso de Levin es uno de los tantos que existen en nuestro país. Se calcula que un 30% de peruanos con problemas de labio leporino o/y paladar hendido que no ha recibido un tratamiento.
El cirujano Luis Paredes Aponte, encargado de la Unidad de Cirugía Plástica del hospital San Bartolomé, nos informa que en el Perú cada año nacen aproximadamente mil niños con este problema. De ese total, un 30% recibe el tratamiento incompleto y solo un 20% es rehabilitado completamente.
"En nuestro país existen profesionales altamente calificados, hay recursos tecnológicos y financiamiento para lograr atender a todos; sin embargo, hace falta organizarnos para llegar hasta las zonas más necesitadas, de donde son los pacientes que no reciben un tratamiento integral", afirma Paredes.
Explica que los bebés que nacen con labio leporino y/o paladar hendido requieren ser operados de dos a tres veces el primer año de vida para reconstruir sus labios, y puedan sonreír y hablar adecuadamente como cualquier otro pequeño de su edad.
El especialista refiere que el tratamiento no solo acaba con la cirugía. El paciente también debe ser sometido a un seguimiento psicológico, nutricional, pediátrico, etc., que puede durar años, dependiendo de la complejidad de la malformación.
"El objetivo no es tapar un hueco, sino que el niño a los 5 años vaya al colegio sin ninguna secuela de lo que tuvo. Que tenga una sonrisa normal sin complejo alguno", refiere Paredes quien lidera la Sexta Campaña de Operación Gratuita de Labio Leporino y Paladar Hendido en el hospital San Bartolomé, que hasta febrero espera atender a 80 niños y adolescentes de escasos recursos.
Precaución
Si bien estas malformaciones no pueden prevenirse, sí se puede saber que un bebé nacerá con este problema. El doctor Paredes explica que a través del control de natalidad se puede detectar e informar a la madre sobre lo que vendrá. De esta manera, se prepara psicológicamente a la gestante y se le ayuda a alistar todos los detalles del tratamiento al que su hijo será sometido.
"Así ahorramos tiempo y ese niño podrá ser rehabilitado antes de que vaya al colegio", manifiesta, tras recordar el caso de una mujer que recién a los 34 años iba a someterse a una operación, después de vivir tantos años con la autoestima baja.
Una cirugía de labio leporino y paladar hendido tiene un costo de mil 500 nuevos soles, dinero que es impensable para gente que vive con tres soles diarios. Por eso, el Ministerio de Salud, a través del hospital San Bartolomé, ha iniciado esta campaña gratuita que busca recuperar sonrisas.
La medicina todavía no ha encontrado una causa exacta que explique por qué los bebés nacen con este defecto. Algunos estudios llegaron a demostrar que esta malformación se da, sobre todo, en familias con un historial de esta anormalidad en algún miembro. Pero también quedó demostrado que puede ocurrir en familias sin los antecedentes ya mencionados.
Si padres que no nacieron con una hendidura tienen un bebé con esta anomalía, las probabilidades de que tengan otro bebé igual oscilan entre 2% y el 8%. Si uno de los padres tiene una hendidura, pero ninguno de sus hijos tiene esta anomalía, las probabilidades de tener un bebé con este defecto son del 4% al 6%. Si uno de los padres y un hijo presentan una hendidura, las probabilidades de que otro hijo nazca con esta anomalía son aún mayores. Se recomienda, en esos casos, consultar a un especialista en genética.
También se cree que existen algunos factores ambientales, como ciertos fármacos, drogas, productos químicos, plomo e incluso deficiencias de vitaminas (como el ácido fólico), que reaccionan con ciertos genes específicos y acaban interfiriendo en el proceso normal del cierre del paladar y en el desarrollo del labio.
¿Dónde tratarse?
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En el hospital San Bartolomé funciona el Programa Integral de Atención al Figurado para pacientes de escasos recursos.
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Se ofrece el tratamiento quirúrgico gratuito hasta lograr su restablecimiento estético.
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El tratamiento es multidisciplinario: cirugía plástica, odontología, psicología, pediatría, nutrición, otorrinolaringología, entre otros.
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La única condición es que los padres cumplan con la atención integral del paciente. Es decir, lleven a sus hijos a los chequeos y terapias requeridas.
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Los interesados pueden acudir a la sede del nosocomio ubicado en la cuadra 8 de la avenida Alfonso Ugarte 825, Cercado de Lima.
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Más información:
? 330-9010
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